De forma paralela al proceso de expropiación, el único parque nacional gallego procedió a una prospección arqueológica submarina en Sálvora y Cortegada que aún está en marcha.
El director de Illas Atlánticas, José Antonio Fernández, confirma que se han encontrado, junto a punta Batel, en el extremo norte de la isla, restos de ánforas romanas. El hallazgo parece confirmar la existencia del pecio de un buque de transporte que navegaba a comienzos de nuestra era y naufragó en el archipiélago arousano. La otra posibilidad es que el entorno de punta Batel fuese utilizado hace dos mil años como escombrera, como depósito de material inservible.
La lectura arqueológica debe desvelar aún otros dos misterios. En primer lugar, la presencia de un yacimiento, tal vez un castro o una torre de vigilancia medieval, bajo el monte da Torre. La toponimia señala en esta dirección, aunque actualmente sólo se perciben los restos de un molino de viento. En segundo lugar, la existencia en Malveira Grande de la capilla de San Bartolomé, perdida entre las brumas del tiempo.
No es extraño, así, que Fernández piense en Cortegada como el núcleo educativo del parque nacional: «En ella está toda nuestra historia, desde la Antigüedad a Alfonso XIII, la República y la Guerra Civil. Tenemos que lograr que cuando a nuestros niños se les pregunte por dos islas no les vengan a la cabeza Mallorca y Tenerife, sino Cortegada y Malveira».