Óscar Pereiro es aire fresco en Galicia. Su irrupción en nuestras vidas, pedalada a pedalada, ha ayudado a cambiar el concepto que más allá de Pedrafita se tiene de los gallegos. Su ambición sin límite le ha llevado a alcanzar cotas que sólo él imaginó. Óscar Pereiro nunca se ha sorprendido de sí mismo. Desborda autoconfianza y fe en su trabajo y responde con rabia cada vez que alguien le ningunea. Hoy comienza su cuarto Tour de Francia. Una vez más, los grandes gurús bicicleteros , no creen en sus posibilidades. Hablan de Valverde, de Vinokurov... Le pasa como a Galicia en el pasado debate sobre el estado de la nación, no cuenta. Justo lo que más le motiva a nuestro héroe. No vendría nada mal que Galicia se dejara llevar por el efecto Pereiro . Ganaría muchas de esas etapas que perdió por dejarse ir, por pensar que todo está escrito y que una esquinita del Atlántico no tiene derecho a la gloria.