La demanda por estafa acaba de ser admitida a trámite Carmen Vera se quedó fuera del concurso de la última edición en un polémico sorteo
19 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Un juzgado de instrucción madrileño ha admitido a trámite la querella interpuesta por la pontevedresa Carmen Vera Sanmartín contra la productora del concurso Gran Hermano y Tele5 por un posible «fraude y estafa y/o delito contra los consumidores», tal y como se puede leer en el encabezamiento de la demanda. Los hechos a los que se refiere la querella se produjeron en la noche del 7 de septiembre del 2006, fecha en la que comenzó la última edición del reality, que introducía como novedad que uno de los participantes sería elegido mediante un sorteo entre el público asistente a la gala inaugural. La joven, que reconoció estar sorprendida porque su querella se hubiera admitido a trámite por la vía penal, considera que en tal elección se produjo un supuesto fraude que habría contado con la aquiescencia de los responsables del concurso. Carmen sostiene que horas antes de la gala inaugural se identificó, para lo que tuvo que mostrar su DNI, momento en el que le dieron una acreditación y un número, el 1.133: «O número que che daban tiña que estar visible e ia ser co que xogabas no sorteo. Non era transferible». Personal del programa, según la demandante, «collía os datos do DNI dos asistentes e o número para metelos en ordenadores». Así se llegó al instante en el que tenía que intervenir el azar. Una azafata fue sacando los números cual sorteo de la ONCE, primero las unidades, luego las decenas, las centenas... De este modo, se quedaron Carmen Vera con su 1.133 y Romina, con el 0133. Y cayó la bola con el cero -posteriormente, el reality alimentaría aún más la polémica convirtiendo el uno del 133 en siete- y la pontevedresa veía cómo su posibilidad de entrar en la casa se esfumaba. Asegura que sólo fue consciente del supuesto fraude más tarde, cuando otra asistente a la gala le dijo que su contrincante «non tiña ese número senon que o tiña a súa nai [...]. Foi todo unha patraña». Comenzó entonces a recopilar grabaciones del sorteo. Afirma que en una de estas grabaciones se puede observar cómo la joven «tiña colgado o 132 e ven a nai e llo cambia», mientras que, en otra, esta última «recoñece que o número era dela e que llo deu á filla». Supuestas deficiencias Para Carmen fue todo un engaño, y manifiesta que esa noche pudo comprobar otras supuestas deficiencias en Gran Hermano que para ella lo único que implican es una adulteración del concurso. Dice que le «negaron a folla de reclamación a min e a un chaval de Valencia» y que en el sorteo «non había notario». «Se as cousas se houberan feito ben, non estariamos aquí». Hasta el momento, según resaltó la pontevedresa, se han celebrado ya tres comparecencias en las que habrían intervenido la productora Zeppelín y Tele5, entre otros. Aún faltan muchos testigos por declarar, algunos de ellos, «xente moi importante con nomes e apelidos». Carmen Vera se mostró muy dolida con que la productora hubiese asegurado, siempre según su versión, que «os números non estaban adxudicados a un DNI. Iso é mentira. Non entendemos como poden dicir semellante cousa cando hai 1.500 persoas que poden corroborar o que estou dicindo. Imos ter que facer un chamamento público para que esa xente vaia testificar e o problema é que vanse agregar á denuncia e van pedir o que estou pedindo eu, xustiza». Si el dinero, los 300.000 euros de premio, fue lo que movió a Carmen a intentar entrar en Gran Hermano, ahora son otros los motivos que la llevan a mantener la denuncia: «Estou no plan de que todo o mundo se entere. Dame igual gañar ou perder. Xogaron tanto con nós... Estiveron dende o día do sorteo ata o domingo enganando á xente e paréceme fatal que xoguen coa ilusión da xente», concluye.