La Justicia obliga a reconocer la incapacidad total por estrés a un funcionario de prisiones
GALICIA
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de conceder mediante una sentencia la incapacidad permanente total a un funcionario penitenciario de la cárcel de A Lama. El alto tribunal, que con esta resolución echó por tierra un dictamen de la Subdelegación del Gobierno, fundamentó el fallo en el deterioro psíquico sufrido por el demandante como consecuencia del estrés laboral. El funcionario, de 40 años, padece un trastorno de somatización con personalidad compulsiva-obsesiva, junto con un cuadro clínico en el que aparecen recogidas la fibromialgia, hernia de hiato y colon irritable. Esta situación conlleva que el empleado público sufra de psicomotriz disminuida, tristeza, angustia, hipocondría, baja autoestima, irritabilidad permanente, déficit de atención, somatizaciones gastrointestinales, cardíacas, sexuales y musculoesqueléticas, entre otras. La subdelegación pontevedresa desechó las reclamaciones del trabajador aludiendo a que el equipo de valoración de incapacidades, dependiente de la Seguridad Social, mantuvo que podía desempeñar su trabajo de ayudante de Instituciones Penitenciarias, ya que la enfermedad no es irreversible. Sin embargo, para el tribunal tales afirmaciones no están lo suficientemente argumentadas, al tiempo que incide en que existen informes que apuntan todo lo contrario, esto es, que la dolencia está directamente vinculada con la labor desempeñada por el funcionario «por el estrés y la ansiedad que le produce». En este punto, la Sala de lo Contencioso Administrativo del alto tribunal gallego sostiene que «el estado de permanente vigilancia y alerta» que debe mantener un funcionario penitenciario es totalmente incompatible con los padecimientos del demandante, que lo inhabilitan «para afrontar situaciones de tensión, urgencia, posibles agresiones y enfrentamientos» dentro de la prisión.