El alcalde de Ares desafía a la Xunta e inaugura la casa del concello que le ordenó paralizar
GALICIA
EN ZONA VERDE Y A POCOS METROS DEL MAR. El alcalde de Ares inauguró el nuevo consistorio a pesar de que pesa sobre él una orden de la Xunta por diversas irregularidades urbanísticas. EL SÍMBOLO de la modernización de un concello parece ser la opulencia de su edificio consistorial. Al menos, así lo entiende el alcalde popular de Ares, José Manuel Cendán, quien ayer, contra viento y marea, dio por inaugurado su nuevo centro de operaciones. Un edificio «para el siglo XXI», en pleno paseo marítimo y con vistas a la ensenada, envuelto en una importante polémica. La anterior Xunta había aprobado una subvención de medio millón de euros para edificar en una parcela protegida como zona verde. Una ayuda retirada por la actual Administración autonómica. Pero el gobierno local siguió adelante con sus planes a pesar de que, desde junio, pesa una orden de Política Territorial para paralizar las obras y de que el Concello es el objeto de una demanda judicial de la misma consellería por desobediencia. Pese a que el día escogido para la inauguración fue el mismo en el que España conmemora la aprobación de la Carta Magna, no faltaron referencias por parte de Cendán a los que pusieron «muchos inconvenientes». Ante los seguidores que visitaron el nuevo ayuntamiento en su primer día de puertas abiertas, declaró: «a pesar de los del talante, hemos salido adelante». El perímetro del edificio estuvo vigilado durante la ceremonia por una dotación de la Guardia Civil ante la eventualidad de incidentes. Aunque, para protectores, los vecinos. Si de fondo se oían comentarios sobre «malgastar el dinero», no tardaron los cendanistas en replicar: «Alcalde, suba el micrófono que no le oímos». Y tras la toma de posesión, con entrega de medallas incluida a los cinco concejales del PP asistentes «por sus desinteresados servicios», siguió una celebración por todo lo alto. Los cachés de David Civera, La Década Prodigiosa, Son Pasión y Los Limones se llevaron buena parte de los 48.000 euros que costaron los festejos y que incluyeron la actuación de grupos de gaitas.