Los buques abandonan el rastreo en aguas del Atlántico sur tras casi cien horas de trabajo Pescanova da a conocer el «profundo dolor» por la muerte de sus trabajadores
13 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las labores de búsqueda de los tres marineros desaparecidos en el naufragio del barco MF Díaz, ocurrido en la madrugada del pasado jueves en aguas de Namibia, han concluido sin éxito. Los gallegos Luis Rodal Molanes, jefe de máquinas, y Juan Manuel Filgueiras, primer oficial, y el engrasador namibio Thomas Singone, han sido dados por muertos en aguas del océano Atlántico sur tras casi cien horas de intenso rastreo, labores en las que han participado todos los buques que acudieron a la primera llamada de socorro, entre ellos cuatro de la multinacional gallega Pescanova, copropietaria de la empresa armadora del merlucero. La compañía namibioespañola comunicó ayer que «con profundo dolor» se da por concluida la búsqueda de los tres tripulantes, que desaparecieron en el hundimiento del pesquero. La nave fue escenario de una violenta explosión en la sala de máquinas ?en la que, precisamente, pudieron quedar atrapados los tres tripulantes? en la madrugada del jueves pasado, a la que siguió un incendio de enormes proporciones que no pudo ser sofocado por los otros 21 marineros y el inspector de pesca que iba a bordo. Los supervivientes, de los que dos son gallegos ?el capitán y el primer oficial? fueron rescatados y trasladados posteriormente al puerto de Walvis Bay por el pesquero Komukandi, que pudo localizar a los marineros en el agua una hora después de arriar las balsas salvavidas. El pobrense Antonio Quintáns, de 54 años, capitán de la nave, pensó hasta el final que sus tres compañeros podrían estar vivos flotando en el océano. El tiempo y las leyes de la resistencia humana en el mar parecen no haberle dado la razón. La empresa namibio-gallega afirmó que finalmente, y después de varias jornadas de «duro e infructífero» trabajo, las embarcaciones que habían acudido a la llamada de socorro finalizaron «las tareas de rastreo sin resultado positivo». Por su parte, las familias de los dos pescadores gallegos mostraron ayer su tensión por la pérdida de ambos marineros. A media tarde de ayer, María Cordal, la madre de Juan Manuel Filgueiras, ya había sido informada de que se suspendían las labores de búsqueda de su hijo. Desde su casa de Redes, en Ares, mostró su dolor por la tragedia. Esta información ha sido elaborada por María Hermida, Jesús Santos y Luis C. Collazo Saavedra