El PSOE y el BNG consideran «utópico» lograr un texto por consenso Los populares piden que no se intente condicionar con plazos el trabajo de la ponencia.
15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l futuro Estatuto gallego parece cada vez más condenado a esfumarse entre las nieblas del otoño. La posibilidad de que la ponencia parlamentaria pueda alumbrar antes de finales de año un texto articulado que concilie las aspiraciones de los tres grupos políticos es algo «utópico», a los ojos del PSOE, y muy improbable para el Bloque. Las fuerzas que sustentan el Gobierno bipartito desistieron ya a estas alturas de que el primer proyecto estatutario de la Cámara cuente con el pleno consenso que sí se requiere en la aprobación definitiva. Los doce diputados del PP, PSOE y BNG que integran el relatorio del Estatuto celebraron ayer una nueva reunión, en principio para hincarle el diente al capítulo de las competencias que ha de tener la comunidad. No obstante, como atestiguó el socialista Xaquín Fernández Leiceaga, los únicos avances se limitaron a la propia «definición do título». El desacuerdo que persiste en este capítulo, como en tantos otros, llevó ayer a los socios del bipartito a advertir de que están dispuestos a sacar adelante un primer proyecto estatutario hacia la segunda quincena de noviembre, aunque sea sin contar con el respaldo del PP. El portavoz socialista, Ismael Rego, dejó claro que el conseso de los tres grupos en la primera fase de tramitación del Estatuto «é desexable, pero no imprescindible», en tanto su homólogo nacionalista, Carlos Aymerich, hizo la misma reflexión, pero advirtindo de que las fuerzas que apoyan al Gobierno «temos unha responsabilidade» que es la de llevar la iniciativa adelante. Rego se mostró más explícito e incluso reconoció que «sería utópico» esperar un texto que inicie su recorrido con el consenso de todos. Nacionalistas y socialsitas insistieron esgrimieron ayer su hoja de ruta estatutaria, con un proyecto que debería ver la luz en noviembre para aporobar el texto definitivo antes de finales de año. Pero el popular Xosé Manuel Barreiro subrayó que «a variable temporal non debe ser o que determine o traballo». Es más, insistió en que si el nuevo proyecto estatutario no está listo para esa fecha «e tarda quince días máis, tampouco pasa nada», esgrimió Barreiro.