La ola de incendios que sufre Galicia desde el viernes pudo destruir ya unas 5.000 hectáreas El nivel de alerta máxima fue activado en cuatro focos y se preparó para dos más
05 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Galicia volvió a arder ayer por sus cuatro puntos cardinales y esta vez lo hizo amenazando el perímetro de ciudades como Santiago y Ourense, y regalando estampas devastadoras como la inmensa humareda grisácea que se avistaba sobre los tejados de la catedral compostelana y la residencia oficial del presidente de la Xunta, en Monte Pío. Fuentes de la Administración calculan que en las últimas 48 horas pudieron arder unas 5.000 hectáreas, equivalentes a un tercio de la superficie arrasada en todo el año. El propio conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, manifestó que el viernes se contabilizaron 108 fuegos en la comunidad, a los que ayer se sumaron otros 65, de los que 16 fueron controlados y otros 36 aún permanecían activos anoche. Las autoridades tuvieron que activar el nivel 1 de alerta, el máximo, en cuatro incendios y llegaron a prepararlo en dos más, situación de emergencia que sólo se había aplicado en Carnota en lo que va de año. Las llamas continuaron devorando la superficie arbolada del municipio pontevedrés de Cerdedo, muy próximo a la zona donde el pasado viernes perecieron dos mujeres que sufrieron un accidente de circulación cuando intentaban huir del fuego. Precisamente, el incendio de Cerdedo es uno de los declarados de nivel 1. Este tipo de alerta también se aplicó en Vilaboa, en Santiago y en la parroquia de Bastavales (Brión), al tiempo que se estableció el protocolo de comunicación por si fuera preciso activarlo en Melide y en la localidad de Seixalbo, en la periferia de la ciudad de Ourense. La Consellería do Medio Rural se mostró incapaz de ofrecer un balance fehaciente sobre la superficie arrasada en la jornada de ayer, pues el intenso viento del nordeste continuaba alimentando los incendios más grandes y los focos situados en los terrenos más escarpados. Sí ofreció, en cambio, un balance sobre la superficie destruida el pasado viernes, en torno a 2.400 hectáreas. Sólo en Cerdedo ardieron 1.000, a las que se sumaron otras 500 en Vilaboa-Moaña, 200 más en Lalín, 170 en Ames, 104 en O Corgo y 80 en Cangas, por citar los principales. Una superficie similar pudo arder ayer, con lo que el balance de los últimos dos días equivaldría a un tercio de las 14.172 hectáreas arrasadas en lo que va de año. El responsable de Medio Rural afirmó en una rueda de prensa que la oleada de incendios que sufre Galicia es resultado de una «actividad criminal desaforada» y pidió la colaboración de la ciudadanía para detener a los autores. En la comunidad están desplegados dos helicópteros llegados de Asturias y dos aviones de otros puntos de España.