Noruega no puede «cortar» de este modo el bacalao

La Voz ALBERTO MAGRO

GALICIA

Para el Gobierno noruego, Galicia es un rincón de Europa en el que se fabrican piratas medioambientales y fragatas para encañonarlos. En el extremo en que Europa se convierte en hielo ven a Galicia como un país minúsculo, capaz de provocar un conflicto diplomático a cuenta de 3.500 toneladas de bacalao que, supuestamente, ponen en peligro la supervivencia de un caladero del que Noruega y Rusia sacan 400.000 toneladas cada año. La amenaza es tal que están dispuestos a abordar pesqueros y pasarse por la quilla el derecho internacional. No escatiman ni medios, ni adjetivos insultantes, ni fragatas fabricadas en Ferrol. Todo para alejar a los piratas gallegos del petróleo y el gas con el que Noruega quiere cortar el bacalao en este planeta al que le falta energía y le sobran pescadores.