LOS PSICÓLOGOS que estudian de dónde procedemos creen que la primera etapa del desarrollo de la mente humana fue alcanzar el «pensamiento episódico», ejemplo del cual hoy serían los grandes simios.
15 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Viven al día, en el presente inmediato, con una memoria específica para actuar sólo ante acontecimientos específicos en contextos específicos. De refilón, recuerda el comportamiento de Audasa cuando se le bloquean los peajes de Guísamo, Macenda o Teo. Envía refuerzos y activa todas las cabinas de cada plataforma, pero el embudo no se desatasca. El pensamiento episódico impide planificar, pero Audasa no lo hace simplemente porque no le apetece consignar una reducción en sus beneficios a final de año. Si planificase una ampliación de sus plataformas de cobro o promoviese el peaje dinámico entre los usuarios -actualmente hay que sacar la cartera para instalar en el parabrisas el transmisor-, tendría que subir el capítulo de inversiones en el balance y bajar el de ingresos, pues el dispositivo OBE incluye un descuento del 25% en el viaje de vuelta en días laborales. Mientras tanto, el coste corre a cuenta del tiempo perdido de los gallegos en el retorno de las playas o un domingo viajero cualquiera. El cambio social y las dos autovías que colocaron a salto de mata las costas de las rías de A Coruña, Ares y Ferrol para los lucenses y las del sur de Pontevedra para los de Ourense van a continuar incrementando la densidad de la circulación de la AP-9. Antes o después, Audasa no tendrá otro remedio que ejecutar una inversión en las plataformas o en el peaje dinámico. Porque si este verano las colas ya alcanzan en julio los diez kilómetros, el próximo serán 12, al siguiente 14..., para luego llegar a una barrera y tener que pagar el peaje por una hora de atasco. ¿Hasta cuándo, di, Audasa, abusarás de nuestra paciencia?, le hubiese preguntado Cicerón a la concesionaria de la autopista. ¿Cuántos atascos de domingo de cuántos años deben sumarse a los ya padecidos para que se agote la templanza de los conductores? Muy pocos, porque en los tiempos que corren los gallegos ya no pagamos por un café si no nos lo sirven. Y nadie concibe por qué ha de apoquinar un peaje si pierde más tiempo enervado en una caravana que en el recorrido a su destino. Los miles de gallegos atascados el pasado domingo en la AP-9 y los que se atascarán durante este verano que empieza están sobrados de legitimidad moral para negarse a pagar por un servicio cuando no se les presta. Indigna y mucho que, en situaciones de embudo, Audasa no dé la única orden con la que resolvería un problema que ella misma genera a sus clientes por la ausencia interesada de planificación. Hay colapso, pues ¡barreras arriba!