Desde las verbenas a Hollywood

La Voz

GALICIA

Arturo Solar se formó en el conservatorio compostelano, actuó en las fiestas de Galicia, se fue a Los Ángeles hace tres años y esta noche tocará en la gala de los Grammy latinos

02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Hasta hace tres años, Arturo Solar vivía las madrugadas y aprovechaba sus estudios de trompeta soplando pachanga en las verbenas con orquestas gallegas de renombre. Esta noche participará en la gala de los Grammy latinos para acompañar a Diego Torres y a Ana Bárbara, y su carrera de músico habrá dado un salto similar al de hace tres años, cuando decidió irse a probar fortuna a Los Ángeles. En un descanso del ensayo de la gala en la ciudad californiana, Arturo Solar admite que el «salto fue doloroso pero para bien». El compositor ha tenido un buen año y una de las varias trompetas que toca se puede escuchar en el tráiler de la película La leyenda del zorro . Tocar en los Grammy es «un paso de gigante en mis sueño de hacer música», explica Solar. La influencia familiar es la que acerca a la música a este compositor e instrumentista nacido en 1976. De su padre recibe el interés y las primeras clases. Los estudios los cursa en el Conservatorio de Santiago y en 1996 se gradúa como trompetista. Un título es un título, pero para ganarse la vida Arturo Solar se suma a las locas noches de las verbenas gallegas. No le queda ninguna nostalgia hacia esa época de furgoneta y trasnoche: «Es una época definitivamente pasada para mí». Al mismo tiempo que toca los últimos éxitos por los campos de las fiestas, comienza una carrera de compositor de bandas sonoras que encuentra un acomodo en el documental gallego. Compone para dos obras de Antonio Caeiro: Aillados y Memoria nos tempos do wolfram . El trabajo es bueno pero, como se pregunta el documentalista, «¿quen lembra hoxe aos autores das bandas sonoras das películas?». En el año 2002, Arturo Solar decide cambiar de aires y buscar acomodo lo más cerca posible de esa ciudad que tan pomposamente llaman la Meca del cine. Para Solar el viaje no tiene carácter de peregrinación, sino de cambio de vida: «Fue un salto que necesitaba de mucho valor, porque una cosa es contarlo ahora y otra es llegar a los Estados Unidos sin conocer a nadie e intentar hacerse un hueco». Arturo Solar lo explica sin tintes épicos y con un ligero acento californiano: «las cosas aquí son justo como uno puede esperar, sólo trabajan los de siempre, hay muchísima competencia para todo y lo que más cuesta siempre es empezar, hacerse un sitio». La presencia en los Grammy de esta noche significa para el trompetista que alguien se ha fijado en su música, «porque para llegar a la gala no basta con que tengas amigos». Entiende que los esfuerzos valen la pena y acredita esa cierta idea de que los USA son una tierra de oportunidades. Asegura Solar que, «cuando te mueves e insistes en tu trabajo, acabas encontrando una oportunidad». En el descanso del ensayo, Solar comenta las dos caras de Estados Unidos: «Por un lado, está la cara salvaje, que no dejan entrar ni a una pulga; por otro lado, miras la organización de los Grammy, la profesionalidad y la forma de hacer, y te das cuenta de que esto es otra galaxia». Arturo Solar viajará a Galicia este mes, pero descarta trabajar aquí. Repite que adora «el país», pero insiste en que ahora no quiere venirse. «Me he estabilizado en Los Ángeles, me casé con una tahitiana y estoy en el momento de aprovechar todas las oportunidades». Para destacar más el salto dado y la situación en la que se encuentra ahora, recuerda: «Llegue a los USA y no tenía ni idea de inglés; sólo quería cumplir mi sueño de componer para el cine». Ahora, según admite, el «sueño está cada vez más cerca».