El bosque que se quedó en papel

Camilo Franco SANTIAGO

GALICIA

Sólo los folletos y la página web de la Cidade da Cultura recuerdan el proyecto del Bosque de Galicia.

29 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La idea de cubrir las laderas del monte Gaiás que miran hacia Compostela con especies autóctonas y frondosas atlánticas a modo de bosque representativo de las arboledas gallegas era la única que no precisaba de grandes movimientos de piedra ni de hormigoneras circulando. Sin embargo, también es el único de los proyectos que no se concretó y que no fue licitado por el anterior Gobierno de la Xunta. Es un bosque de papel. El proyecto pretendía utilizar 25 hectáreas del entorno de la Cidade para crear una masa vegetal que al mismo tiempo que rodeaba tanta piedra del espacio verde servía como enlace con Compostela mediante una serie de senderos peatonales. La idea inicial pretendía ligar estos caminos con la zona de Sar. En principio, las vías principales serían continuación de las líneas que marcan las cubiertas de los edificios y que se prolongan por el entorno. Además del valor paisajístico, del carácter comunicador y del toque naturalista que el proyecto quería dar al entorno, se entendía el Bosque de Galicia como un espacio para crear zonas de esparcimiento para Compostela. Finalmente, el bosque debía tener valor museístico para enseñar las principales especies arbóreas gallegas.