¿Cómo pudo llegar el hongo aspergilo a un quirófano de alto riesgo? Una teoría empieza a ganar terreno: procedía de un refresco olvidado en el falso techo de la sala
27 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Dos teorías compiten por explicar la procedencia del hongo aspergilo que infectó el tórax de seis pacientes operados a corazón abierto en el quirófano del Instituto Galego de Medicina Técnica (Medtec), en el hospital de O Meixoeiro, y que posteriormente fallecieron. Poco a poco empieza a ganar terreno la teoría de que el brote surgió en torno a un bote de Coca-Cola que alguien olvidó dentro del falso techo del quirófano, justo encima de la lámpara de la mesa de operaciones. El envase acumuló polvo, donde se reprodujo la cepa. Las esporas se colaron por los resquicios de las luminarias y cayeron sobre la lámpara. Después, siete pacientes operados resultaron infectados en la mesa de operaciones. La teoría del bote de Coca-Cola favorece al gerente del hospital y explica por qué saltó un segundo brote de aspergilo cuando la situación parecía controlada. Nadie se fijó en el techo hasta enero de 1999, cuando ya habían fallecido seis pacientes operados entre el 8 de mayo y el 16 de julio de 1998. El 3 de diciembre, un cultivo había dado positivo y el gerente del hospital cerró y ordenó descontaminar el quirófano del Medtec. La sala limpia abrió de nuevo, pero el hongo volvió a surgir en la lámpara, en varios aparatos y en la mesa. ¿Dónde se ocultaba el aspergilo? El subdirector de servicios generales del hospital, Manuel Salgueiro, declaró ayer que los técnicos de una auditora abrieron el falso techo y fotografiaron escombros, polvo, tubos del aire acondicionado tapados con cinta adhesiva o reforzados con alambre, y el bote. El Sergas cesó a los directores del hospital y del Medtec y demolió el bloque. El arquitecto, De la Osa, que transformó una sala de yesos en el quirófano de alto riesgo, replicó que alguien manipuló el falso techo, que era estanco. Su abogado, Ventura Pérez Mariño, y el del Medtec intentaron, sin éxito, que un testigo manifestase que la auditora de limpieza de la estancia había exagerado las pruebas. La segunda teoría defiende que el polvo de unas obras anexas se coló en los pasillos del bloque quirúrgico a través de una puerta abierta tres meses antes de la primera infección. Un cambio en la sobrepresión del climatizador del quirófano permitió que entrase el aire contaminado. En julio, los médicos pusieron una lona para evitar corrientes y cesaron los contagios.