A dos velas junto al parque eólico

Xoán Ramón Alvite Alvite
Xoán Ramón Alvite CORRESPONSAL | MAZARICOS

GALICIA

SIMÓN BALVÍS

Reportaje | Vivir a oscuras La proximidad de una aldea de Mazaricos a los aerogeneradores no palía su deficiente servicio eléctrico, que impide usar electrodomésticos cuando se ordeñan las vacas

02 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La pequeña población de Lamasapín, en el municipio de Mazaricos, se encuentra a escasos doscientos metros del parque eólico Serra de Outes, compuesto por 21 generadores, los de mayores dimensiones instalados hasta el momento en Galicia. Desde las puertas de sus casas , los vecinos ven a diario cómo giran las aspas de unos molinos que, con una potencia de 33 megavatios, producen energía suficiente para abastecer a más de 25.000 viviendas. Sin embargo, en los hogares de los nueve residentes en Lamasapín, perteneciente a la parroquia de Chacín, las bombillas parpadean a causa de las oscilaciones de la tensión, los electrodomésticos no funcionan o lo hacen mal, e incluso, algunos días los ganaderos tienen que turnarse para ordeñar las vacas. Los residentes ya no saben qué hacer o a quién recurrir para disponer de un servicio básico, cuya carencia les causa diariamente importantes pérdidas económicas. «Houbo algúns que tiveron que cambiar os motores dos grupos de muxido porque se lles queimaron -señala María del Carmen González, una de las afectadas-; a nós estropeousenos o conxelador e noutras casas pasou o mesmo con outros electrodomésticos». Y es que, al parecer, durante la mayor parte del día los aparatos eléctricos funcionan por debajo de la potencia aconsejable. En las horas de mayor consumo hasta se ven en la obligación de tener que apagar unos electrodomésticos para usar otros. «Cando muximos é imposible poñer a lavadora ou encender a televisión», se lamentan. Aunque desconocen si tuvo una influencia directa o no en el asunto, el vecindario indica que los problemas que, según dicen, siempre hubo, se agravaron con la decisión de la compañía suministradora de desplazar un transformador que estaba situado en las inmediaciones de la aldea, a más de un kilómetro de distancia. Más consumo Los afectados añaden a este hecho el incremento del consumo que se va produciendo progresivamente en todos los hogares, y sobre todo en las explotaciones productoras de leche, la principal fuente de ingresos de la zona. Son precisamente los ganaderos quienes se ven más perjudicados por las deficiencias del suministro de energía. «Como as ordeñadoras non funcionan ao seu ritmo axeitado, as vacas sufren enfermidades nos ubres que afectan directamente á súa producción -señala uno de estos profesionales-, ademais hai que engadir que os tanques de refrixeración tampouco enfrían como deberan, polo que a calidade bacteorolóxica do leite vese afectada, e tamén o prezo do que nos pagan por el». En noviembre del año pasado presentaron, conjuntamente con los vecinos de la aldea limítrofe de Vioxo, una reclamación ante la Consellería de Industria y ante Electra del Jallas, filial de Unión Fenosa, encargada del suministro, a través de la que exponían su situación y pedían actuaciones al respecto. Temor al invierno Casi un año después siguen sin que nadie les dé solución a sus problemas, y temen la llegada del invierno, en el que, aparte de los ya tradicionales cortes que se producen con frecuencia en la zona, aumentan aun más las necesidades energéticas de los hogares. Los vecinos de Lamasapín señalan que hace unos meses un técnico, al parecer de la compañía, colocó un medidor de corriente en sus viviendas, gracias al que se constató que, en efecto, la potencia era muy inferior a la contratada, pero a pesar de ello no les informó de que estuviese previsto llevar a cabo ninguna actuación para solventarlo. Los vecinos no descartan llevar a cabo otras medidas de fuerza para que se solucione un problema que tiende a agravarse, y que los tiene desde hace más de un año prácticamente a oscuras. Mientras tanto, observan resignados cómo los espectaculares molinos, alguno de ellos colocado incluso en fincas de su propiedad, siguen produciendo una corriente eléctrica que les pasa de largo para suministrar a miles de hogares, mientras el pequeño núcleo tiene déficit de la preciada energía.