El modelo financiero catalán reduciría el presupuesto de la Xunta a largo plazo

A. L. | Redacción

GALICIA

El tripartito de Maragall apuesta por fijar su cuota de solidaridad con el resto de España e ir reduciéndola La Generalitat quiere llegar a tener en 15 años un cupo como el vasco

28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El presupuesto de la Xunta será dentro de quince años en términos reales notablemente inferior al actual si prospera la propuesta presentada ayer por la Generalitat de Cataluña de nuevo sistema de financiación de esa autonomía, que en una primera fase aportaría al Estado el 50% de lo que se recauda en territorio catalán por los principales impuestos. En una segunda etapa, concebida en un plazo de quince años, en Cataluña se implantaría un concierto económico similar al vasco y navarro, por el que sólo contribuirían al Estado para pagar los servicios comunes. El plan ha sido acogido con un contenido rechazo en Madrid. Tras año y medio de expectación, globos sonda y rumores, el tripartito catalán, integrado por socialistas, Esquerra Republicana e Iniçiativa per Catalunya, hizo pública ayer formalmente su propuesta de financiación autonómica que pretende incluir en el nuevo Estatuto, que ya se está redactando en el Parlamento de Barcelona. «Déficit fiscal» La Generalitat justifica la nueva reforma de su sistema de financiación, la tercera desde que en 1993 el Gobierno aceptó cederle el 15% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), en el elevado «déficit fiscal» que soporta Cataluña. Está comunidad aporta al conjunto del Estado entre un 7 y un 10% de su riqueza total, calculando todos los flujos que recibe de Madrid y de los que salen del territorio catalán como impuestos y cotizaciones de la Seguridad Social. En la misma situación se hallan Baleares y Madrid, si bien en este caso existen grandes elementos de discusión, pues allí tributan empresas, como Fenosa, que realizan sus actividades en otras zonas de España. En general, se trata de un sistema muy controvertido. Como se pone de manifiesto en un reciente estudio encargado por la Xunta, Navarra y el País Vasco, que junto a Cataluña, Madrid y Baleares son las comunidades de mayor renta, apenas aportan a la caja común, gracias al sistema de cupo. Según este modelo, navarros y vascos recaudan todos sus impuestos y entregan al Estado una cantidad, el cupo, para abonar los gastos en Defensa, Exteriores, Casa Real, etcétera. Ganancia catalana Cataluña, en cambio, figura en el régimen común, en el mismo que Galicia. Las comunidades reciben el 33% de la recaudación en su comunidad del IRPF, el 35% del IVA y el 40% de los impuestos especiales, como el del tabaco y la gasolina. Para compensar posibles desfases entre las necesidades de cada autonomía para prestar los servicios mínimos y lo que se recauda, existe un Fondo de Suficiencia, que garantiza la solidaridad interterritorial y la igualdad de los ciudadanos. Los partidos catalanes, el PP incluido, sostienen que este sistema estrangula su crecimiento y puede poner en cuestión su capacidad para ejercer la solidaridad con el resto. Por eso, la Generalitat presentó su nueva propuesta, que le reportaría una ganancia de en torno a 1.500 millones de euros, según estimaciones de los expertos. Esa cantidad podría llegar a 3.821 millones. Agencia tributaria propia El nuevo modelo tiene su base en la creación de una Agencia Tributaria propia para Cataluña, encargada de recaudar impuestos. Así, la Generalitat entregaría al Estado el máximo del 50% de lo que se ingrese por los principales impuestos (IRPF, IVA, Sociedades y sobre la gasolina, tabaco y alcohol). La aportación de solidaridad catalana se fijaría cada cinco años, de forma que estas transferencias no alteren el ránking de riqueza de comunidades. Es la vía hacia el cupo vasco.