Crónica | Solidaridad con América Latina La Hermandad de Donantes busca 7.000 euros para trasladar hasta Santo Domingo la unidad móvil que hasta hace dos meses peinaba Vigo
22 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.No hay quien la done. Han llamado a alguna que otra puerta, pero no les contestaron, o les dieron con ella en las narices. El caso es que la Hermandad de Donantes de Sangre, esa entidad que ya buscaba venas antes de que naciese el Centro de Transfusión de Galicia (CTG), necesita 7.000 euros para una buena causa. Ella también quiere donar. Su unidad móvil, que hasta hace aún no dos meses operaba (cedida al CTG) en Vigo, está aparcada en un almacén. «Queremos llevarla a Santo Domingo -explica José Manuel Otero- pero no tenemos dinero para pagar el transporte». Si no se obra el milagro -que a alguien le toque la vena, esta vez la sensible, o que al bus le crezcan aletas- el autobús terminará en el desguace. «Nosotros no podemos mantenerlo, no podemos pagar el seguro, el mantenimiento... y terminará deteriorándose», explica. Los Milagros Sería sólo necesario reunir la cantidad necesaria para pagar el flete. Porque una vez en la República Dominicana, las autoridades sanitarias del país y la Fundación Cristo de los Milagros se ocuparía de la dotación de personal y del desarrollo de las campañas para reunir un bien escaso y costoso en el Caribe. Allí, no es que no hayan visto nunca de cerca un autobús que no transporta viajeros, sino esperanza. «Allí -cuenta José Manuel Otero- mueren mujeres por una simple cesárea, niños por un accidente o pendientes de una operación; lo que aquí es rutinario, allí es extraordinario, porque no hay sangre. En la República Dominicana, la sangre se paga y se cobra; y el que no tiene dinero, no tiene sangre». A menudo, no hay ni siquiera los envases, las bolsas donde recoger un líquido vital que cuesta lo equivalente al sueldo mensual de un obrero, 2.000 de las antiguas pesetas, y que en ningún caso se cede si el receptor no aporta al menos dos donantes para reponer la mercancía . Negocio Habla el responsable de voluntariado con conocimiento de causa. Por algo la Hermandad inició ya el año pasado un programa de sensibilización que ha dado ya sus primeros frutos: en la capital dominicana se han creado 150 clubes de donación altruista y el propio Gobierno de Leonel Fernández ultima una normativa para acabar con un negocio, esta vez de verdad, sangrante. Al arrimo de un comercio al que nunca le faltan clientes han surgido noventa bancos de sangre. «El Gobierno quiere un máximo de diez, con garantías, con seguridad y que, como mucho, el paciente tenga que pagar el coste de la analítica, pero nada más», indica. La labor que podría llevarse a cabo con la unidad móvil es, creen firmemente, muy importante. Sólo hace falta una trasfusión, esta vez de dinero.