La Guardia Civil intenta esclarecer las causas de un accidente en el que no hubo víctimas El estallido, que se oyó en un radio de 6 kilómetros, rompió los cristales de casas de las inmediaciones
08 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a explosión en una de las casetas de almacenaje de la empresa pirotécnica La Gallega, de Tui, desató ayer la alarma en ambas orillas del Miño. Y es que, pese a que no hubo que lamentar víctimas ni heridos, los dos estallidos que se sucedieron en torno a las once y diez de la mañana se percibieron en un radio de unos seis kilómetros, generando gran preocupación. Inmediatamente se activó un plan de emergencia, en que participaron los servicios del 112, la Policía Local, la Guardia Civil, Protección Civil y tres camiones de los bomberos voluntarios de Valença do Minho. En quince minutos ya se había acordonado la zona, a la que no se pudo acceder hasta media tarde. La preocupación fue constante durante la mañana ya que durante alrededor de dos horas continuó explosionando el material pirotécnico almacenado. En el interior de la caseta no había trabajadores en ese momento, aunque sí en otros locales de la empresa, ubicada en la parroquia de Baldráns, a cuatro kilómetros del núcleo urbano de Tui. La onda expansiva dañó otro galpón y una finca, aunque, una vez que se descartó que hubiese personas afectadas, se restituyó la calma. El grosor de los muros La Policía Local informó de que se evacuó la zona por protocolo, pero que los muros de las casetas (de un metro de ancho y rellenos de tierra) hicieron que la explosión fuese «hacia arriba» y apenas afectase a las demás, que están debidamente separadas, ni al polvorín. Sí se produjeron desperfectos en al menos cuatro casas de las inmedicaciones, como rotura de cristales, daños en el tejado de una vivienda, o bloqueo de alguna puerta. Los habitantes de una de ellas tuvieron que esperar bastante tiempo para poder salir, ya que durante dos horas continuaron cayendo los restos de los fuegos de artificio en la entrada de la vivienda. La expectación congregó en el barrio de la Iglesia a numerosas personas, alertadas por el estruendo causado y el intenso olor a quemado. El caso está ahora en manos de los expertos del tédax, la policía judicial y técnicos en incendios de la Guardia Civil. Fuentes de la investigación señalaron a última hora de ayer que, en un principio, no se observan indicios de intencionalidad. Las fuerzas de seguridad continúan inspeccionando el terreno, valorando todos los datos para establecer una hipótesis de cuáles han podido ser las causas de la explosión. Tanto los empleados de la empresa como la mayoría de los vecinos salieron precipitadamente a la calle en cuanto oyeron el primer estallido. Algunos tenían aún presente el grave accidente que se produjo en la compañía hace unos 25 años y se saldó con una mujer muerta y varios heridos.