Las embarcaciones pertenecen a dos profesionales del marisqueo a flote críticos con el cabildo La propagación del fuego provocó que también resultase afectada la lancha de vigilancia del pósito
01 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El pósito de Vilanova lleva tiempo preñado de graves enfrentamientos internos. En la noche del martes, dos embarcaciones amarradas en el pantalán vilanovés sufrieron un incendio y en el sector nadie dudaba de que era una consecuencia directa de la crispante situación. Los barcos perjudicados pertenecen, precisamente, a dos mariscadores de a flote miembros de una agrupación que mantiene una guerra abierta con el cabildo, que preside Eduardo Martínez. «Esto era como esas mortes anunciadas, estaba claro que ía pasar». Con estas palabras hablaba uno de los profesionales de a flote sobre lo sucedido. En una de las tensas reuniones que periódicamente mantienen con el cabildo, éste los amenazó con que iba a haber «barcos queimados». Poco después, una embarcación de este colectivo se fue a pique porque le habían roto varias tablas y a diferentes miembros de la directiva de mariscadores les rayaron el coche. El de ayer es el incidente más grave, ya que las dos embarcaciones -una de ellas incluso se fue a pique- sufrieron cuantiosos daños y una tercera, la lancha de vigilancia de la cofradía, resultó perjudicada de refilón. Según los mariscadores, a esta última le vino el fuego «dos outros barcos».? Uno de los propietarios de las embarcaciones se acercó ayer mismo a poner una denuncia y aseguró que «todo apunta a que isto ven do conflicto que hai coa confraría. Espero que quede aí e non vaian polas personas, que é o que lles queda».