La víctima manipulaba un petardo para celebrar la entrada del nuevo año en Vigo Una mujer falleció por las quemaduras producidas tras un incendio en su domicilio.
01 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Un vecino de Vigo falleció en Vigo en la madrugada del viernes al sábado, durante las primeras horas del nuevo año, a causa de un accidente pirotécnico doméstico registrado en la zona de As Roteas, en la parroquia de Coruxo (Vigo). Según fuentes de la Consellería de Sanidade, el accidente tuvo lugar a las 0.12 horas del sábado. La víctima, Enrique Riobóo Dapresa, de 57 años, vecino de la parroquia de Castrelos, se encontraba en casa de unos familiares con los que celebraba la entrada del nuevo año. El fatal accidente se produjo, al parecer, cuando la víctima trataba de manipular un petardo para celebrar la entrada del 2005, con tal mala fortuna que dispuso el artefacto en sentido contrario al que debería hacerlo. De este modo, tras la detonación, el explosivo se proyectó hacia su estómago, que quedó perforado por la violencia del impacto, según fuentes hospitalarias. Momentos después del accidente, Riobóo Dapresa fue trasladado en ambulancia del 061 al Policlínico Povisa, donde los médicos le atendieron de una herida de abdómen, pero nada pudieron hacer por salvar su vida. La víctima fue traslada a las 17.30 horas de ayer a la sala número cuatro del Tanatorio de Pereiró en Vigo, donde será incinerado hoy, domingo, a partir de las 18.30 horas. Anciana fallecida Por otro lado, durante la tarde del pasado viernes, día 31, una mujer de avanzada edad falleció a consecuencia de las heridas provocadas por un incendio en su propio domicilio, aunque no han trascendido más datos. Al parecer, la víctima llegó al centro médico Povisa, en Vigo, con quemaduras en casi la totalidad de su cuerpo, sin que se pudiera hacer nada por salvarla. Por otra parte, el servicio 061 de Galicia recibió durante la madrugada de ayer 1.809 llamadas, de las que 11 se refirieron a accidentes de tráfico, en los que no hubo que lamentar ningún fallecimiento. Fuentes sanitarias señalaron que en estos siniestros fueron atendidas 14 personas. También se registraron 51 llamadas por intoxicaciones etílicas, la mayoría -40 casos- de varones. De acuerdo con el perfil de los atendidos, las edades en que se produjeron más excesos con el alcohol fueron entre 15 y 19 años, con 13 casos, seguidas de los 20 a 24 años, con 8 intoxicaciones. También hubo cuatro personas de más de 70 años con complicaciones a causa de la ingesta de bebidas alcohólicas. Sin incidentes La calma y la ausencia de incidentes fueron la tónica general en la última noche del año en A Coruña y su área de influencia. Fuentes de las policías locales aseguraron que las zonas de copas estuvieron menos frecuentadas que en las celebraciones de otros años y voluntarios de la Cruz Roja explicaron que prestaron sólo siete asistencias a personas aquejadas por intoxicaciones etílicas. Mientras, portavoces del complejo hospitalario Juan Canalejo aseguraron que el servicio de urgencias no registró más actividad de la habitual. Las calles de la ciudad fueron las que se llevaron la peor parte, ya que amanecieron completamente llenas de basura.