El mantenimiento y limpieza del Camino son obligaciones del peregrino; pero es evidente la falta de civismo y decoro de muchos de ellos. Se recogen al día kilos y kilos de basura
13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Apenas a unos metros del albergue de O Cebreiro, un cartel recuerda: «Reciclar é o Camiño». Pero muy pocos caminantes lo hacen, los que dejan restos de basura que dan fe de su peregrinación hasta Compostela. Livianos de conciencia medioambiental. Ocurre en ruta y en cualquier sitio: en la estatua de entrada al pueblo o en las tiendas de campaña militares. Allí es posible hallar decenas de colillas, pañuelos, folletos, bricks... Atestigua esa falta de decencia de muchos ruteros la cantidad de basura que cada día se recoge en el refugio de la aldea prerromana: siete enormes bolsas cuando más masificación hubo. Y ello pese a que en el propio centro para los caminantes hay carteles que demandan un mínimo de civismo para que el que venga detrás no tenga que ir con la escoba. Tanto residuo generan que los contenedores de O Cebreiro, en verano, se tienen que vaciar todos los días. Como en una ciudad. Falta educación medioambiental en ese museo al aire libre que es el Camino. ¿Se les ocurriría hacer lo mismo en el Prado?