El PSOE plantea que Arousa, Pontevedra y Vigo formen una única área para su planificación Infraestructuras, ordenación de espacios y servicios responderían a un diseño global
10 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.S ituado en el centro de la ría de Arousa, el municipio de A Illa fue el lugar elegido por los socialistas gallegos para celebrar ayer una jornada de trabajo sobre el presente y el futuro de las Rías Baixas. Cuando llegó la hora de la clausura, el secretario xeral del PSdeG, Emilio Pérez Touriño, tomó la palabra para hacer suya una de las propuestas lanzadas durante el debate: la de convertir las Rías Baixas en una reserva de la biosfera. La idea la había verbalizado, un poco antes, el profesor de la Universidad de Vigo Emilio Fernández. Éste comenzó por definir el término: «las reservas de la biosfera son zonas de ecosistemas terrestres o marinos establecidos para promover una relación equilibrada entre los seres humanos y la biosfera». Este tipo de áreas protegidas permiten establecer modelos de gestión, explicó Fernández, que «contribuyan a la conservación de paisajes y ecosistemas, fomenten un desarrollo económico y humano sostenible e impulsen proyectos de investigación sobre el medio ambiente». Tras la definición teórica llegaron los ejemplos prácticos. La declaración de las Rías Baixas no tendría, «en principio, un beneficio económico directo» sobre la zona. Sin embargo, esa designación obligaría a las administraciones a poner en marcha un plan de gestión integral que permitiese «planificar las rías en su conjunto, evitando que, por ejemplo, se proyecten puertos deportivos aquí y allá sin tener en cuenta una perspectiva global». La gestión de los residuos sería otra de las facetas que se verían beneficiadas. En ese sentido, Pérez Touriño calificó de «pecado que non ten perdón» la inexistencia de una ley de saneamiento integral de las rías, lo que provoca, dijo, que una materia tan sensible como esa «se atope en mans de planeamentos locais descoordinados». Equilibrio de sectores Entre otras ventajas de la designación de las rías como reserva de la biosfera se encontraría el hecho de que «esta etiqueta de calidade revestiría dun valor engadido aos nosos productos». En palabras del secretario xeral del PSdeG, la reserva de la biosfera sería una herramienta para convertir a las rías en la «despensa mundial de recursos mariños», al mismo tiempo que en el «porto náutico de Europa». Porque, en el fondo, el objetivo de estas figuras (hay 400 en el planeta, 26 en España y una en Galicia) es conjugar todas las facetas del desarrollo económico con el entorno. En la mesa de trabajo participó también el economista Xulio Pardellas, quien analizó las relaciones posibles entre pesca, marisqueo, acuicultura y turismo. Concluyó que el trabajo del mar puede convertirse en un fuerte reclamo para los visitantes, ayudando a revalorizar el producto y el papel social de las gentes del mar.