Los donativos de los usuarios de los albergues gallegos sólo alcanzan para el papel higiénico
29 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los albergues gallegos son los únicos gratuitos del Camino. El peregrino puede salir de O Cebreiro y llegar a Santiago sin gastarse un euro en alojamiento. El madrugador se asegura, además de techo y ducha caliente, una cama diaria. En el Camino francés hay 20 albergues gestionados por la Xunta, que dispone de 36 refugios entre las otras seis rutas (Vía de la Plata, Camino Primitivo, Norte, Inglés y Fisterra). En total, el Gobierno autonómico financia el mantenimiento de 56 albergues. En todos hay una hucha para «donativos», que en todos corre la misma suerte. Galicia es la única comunidad en la que el término «donativo» no ha adquirido sentido eufemístico. En el resto del Camino, la aportación económica es obligatoria. Entre 4 y 10 euros por noche y persona deben pagar los huéspedes, dependiendo de la categoría del recinto y la entidad que lo gestione. En Galicia, el vocablo mantiene su espíritu y deja al peregrino la capacidad de elegir. La libertad, en este caso, es la ruina. La hucha está bien identificada y da las gracias en varios idiomas. El problema no es de entendimiento, es de voluntad. El espíritu solidario se achica después de pagar 14,90 euros por un par de desayunos. Los peregrinos, cuando pueden, esconden la cartera. Basta con hacerse los suecos. No hay cifras de recaudación, pero los responsables del refugio de O Cebreiro aseguran que las donaciones sólo alcanzan para financiar el papel higiénico y los productos de limpieza. Valiente aportación. Abunda la calderilla. El billete más grande que se vio era de cinco euros. Aún así, los peregrinos no se cortan a la hora de quejarse. Pocos sueltan los cuartos, pero todos creen tener derecho a un colchón y alguno incluso se ofende cuando hay overbooking de huéspedes y se les ofrece el suelo o las tiendas como única opción.