¡QUÉ DE vueltas da el mundo! Desde aquel día en que Aznar alumbró en A Coruña el Plan Galicia, hemos dado la vuelta sobre nosotros mismos cuatrocientas treinta y seis veces.
03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A giro por día. En uno de esos giros, a los de Aznar, además, se les puso el mundo del revés. En el reverso del poder hace mucho frío. Lo dicen todos. Hasta lo dicen los más avispados del grupo que Fraga ordenó encerrar en el castro de Monforte este fin de semana. Allí están ellos y ellas, entre los muros del convento y del castillo. Rearmándose, entre espíritus de condes y frailes, ante el revés que se llevó por delante al Gobierno amigo y ante la creciente amenaza de que otro los envíe a ellos el próximo año al frío reverso del poder. Sonríen para salir en la foto, pero la bicha va por dentro. La mitad de los catorce conselleiros de Fraga flirteaban hasta hace tres semanas con un ascenso al Gobierno de Madrid que iba a ser y no fue. Ahora, con su mundo puesto del revés, otra mitad teme perder su despacho en el tránsito de la primavera. Entre ellos se ha extendido el rumor de que habrá crisis de Gobierno antes del solsticio de verano. Como una versión xunteira de Gran Hermano, del encierro de Monforte va a salir algún nominado a abandonar la Xunta y, ¿quién sabe si alguien le habrá entrado por el ojito a Fraga hasta el punto de imagináserlo de delfín -claro que todos los anteriores acabaron varados de un coletazo de mamá defilna-?. A falta de testigos oculares, hay que fiarse de la psicología social. Los ensayos con grupos humanos sometidos a ansiedad extrema concluyen que, a estas alturas del retiro en las tierras de Lemos, la mitad es sospechosa de alguna conspiración para la otra mitad. Es la tensión. Acostumbrados a que Galicia girase en torno a ellos, el 14-M se les torció el mundo. Si ha perdido el sucesor de Aznar, ¿por qué ha de ganar las autonómicas el sucesor de Fraga? Hasta que lleguen los comicios gallegos, el mundo girará otras quinientas veces, tantas como días. Aún a riesgo de que son demasiadas vueltas, se admiten apuestas a que el sucesor de Fraga es uno de los cinco que ayer salieron juntos a pasear ante el torreón de Monforte, disimulando una animada conversación mientras se dejaban querer por los fotógrafos. Apurando más en el envite, la sucesión ya sólo es cosa de dos de entre los cinco que aparecen en la foto.