Un paciente será indemnizado por dañarle el ano con un enema

José Vázquez REDACCIÓN

GALICIA

El Tribunal Superior condena al Sergas a pagar 90.000 euros Una auxiliar de enfermería en prácticas y sin contrato le administró el medicamento

23 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha condenado al Sergas a indemnizar con 90.000 euros a un vecino de Moraña (Pontevedra) que sufrió un desgarro del esfínter anal al serle administrado un enema en un hospital pontevedrés en el que convalecía de una operación de hernia inguinal que había resultado satisfactoria. El paciente, que en la ctualidad tiene 78 años, había ingresado el 7 de julio de 1999 en el sanatorio Domínguez de Pontevedra, centro concertado con el Sergas, para ser operado de una hernia inguinal. En el postoperatorio inmediato presentó un cuadro de ligera distensión abdominal, sensación de mareo, náuseas y vómitos. Ante esas circunstancias, al día siguiente se le prescribió un enema jabonoso de limpieza. Una auxiliar de enfermería que estaba realizando prácticas sin contrato en el citado sanatorio -dice la sentencia- fue la encargada de ponerle el enema al hombre. Intenso dolor Según el tribunal, la introducción del enema provocó las quejas del paciente a la enfermera porque le producía intensos dolores en la zona rectal. Al ser dado de alta se le indicó que volviese al sanatorio al cabo de nueve días para retirarle los puntos de la operación de hernia. Así lo hizo, advirtiendo a los sanitarios que lo atendieron de las pérdidas que sufría por el ano. Le quitaron los puntos, lo enviaron de nuevo a su casa y le dieron una nueva cita programada. Sin embargo, al día siguiente la esposa de la víctima tuvo que requerir los servicios de un médico de Cuntis porque su marido no retenía las heces. El facultativo exploró la zona dañada y detectó un orificio de unos dos centímetros de diámetro, localizado en el margen derecho del esfínter anal, pero a unos tres centímetros del mismo, por donde salían heces mezcladas con sangre y pus. Ingresado de urgencia en el Hospital Montecelo, de la capital pontevedresa, se le practicó una colonoscopia, cuyo diagnóstico fue de desgarro del canal anal con pérdida del tono del mismo en su totalidad, con rotura de la mucosa rectal que dio lugar a una cavidad de 5 a 7 centímetros ulcerada. Nuevas operaciones Ante la incontinencia que padecía el hombre, se le practicó una operación para permitir la cicatrización. Pero los médicos del Hospital Montecelo consideraron que era necesaria la reparación de esfínteres, y conveniente remitir al enfermo a un centro especializado. Así se hizo y fue trasladado al Hospital Clínico de Valencia. La nueva intervención fue satisfactoria, pero, de momento, no ha conseguido detener la incontinencia y la víctima tiene que llevar una bolsa externa para recoger las heces.