La reforma de la ronda de la Muralla colapsa Lugo

GALICIA

MARÍA VILLAR

El corte de tramos de la vía que rodea el monumento romano, para asfaltar la calzada, provoca grandes retenciones de tráfico en la capital lucense que se repetirán hasta el viernes

03 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Lugo tiene en su muralla romana -la única que se conserva en su totalidad-, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, su mejor emblema y también su más potente reclamo turístico. Pero la Muralla de Lugo mantiene, tantos siglos después de su construcción, una condición mucho más prosaica y funcional: la de primer y más importante distribuidor del tráfico urbano de la capital lucense. La vía que la rodea, la ronda, está en obras y estos días vuelve a tener tramos cortados. El caos circulatorio es notable, pese a los esfuerzos del Ayuntamiento, en todo el entorno del monumento romano. Las obras en la ronda de la Muralla comenzaron en la pasada primavera. La renovación de las redes de servicios provocó que durante meses hubiese tramos cerrados al tráfico, o sólo abiertos en parte. Esta situación se repite a lo largo de esta semana, a causa de las labores para asfaltar la calzada. Esta nueva fase, como las anteriores, deparó ya situaciones que no ayudan a mejorar las tensas relaciones del Ayuntamiento con la empresa contratada por el Ministerio de Fomento para la ejecución del proyecto. La institución municipal, de acuerdo con el calendario fijado por la empresa, tenía todo a punto el pasado lunes para que se pudiese iniciar la pavimentación: servicios especiales de la policía local, cambios en las líneas de los autobuses urbanos, etcétera. Y las obras no empezaron, porque la empresa erró en sus previsiones para la disponibilidad de material. Ayer sí; ayer las máquinas empezaron a extender el alquitrán y, como era previsible, el centro urbano se convirtió en un infierno para los conductores y para los usuarios de los autobuses.