20 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
SE HA IDO Pilar García Negro. La ex diputada fue durante años la voz femenina del nacionalismo -con la venia de Lidia Senra, secretaria xeral del Sindicato Labrego-. Su imagen pública quedará ligada a la de una política autoritaria, ruda por momentos, y con gesto de cabreada casi siempre. Pero, ¿cuántos de esos rasgos le son propios y cuántos tuvo que importar para desenvolverse en política, una cosa de hombres ahora y mucho más todavía cuando ella empezó? La auténtica Pilar se ha ido siendo una desconocida.