La furgoneta de los horrores

La Voz D.?C. | LUGO

GALICIA

ÓSCAR CELA

Una firma lucense, que cerró hace 15 meses, llenó el vehículo de piezas saladas?de cerdo que se pudrieron con el tiempo, despidiendo un olor nauseabundo

05 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?a llegada del frío mitigó el pestilente olor que despide una furgoneta cargada de carne de cerdo putrefacta, entre la que se vislumbran orejas, rabos y costillas, aparcada desde hace meses en las inmediaciones de la empresa Severino Prado, que cerró hace 15 meses y que tenía su sede en la rúa dos Canteiros, del polígono de O Ceao de Lugo. La voz de alarma la dio el sindicato Comisiones Obreras, asesor de los antiguos trabajadores de Severino Prado, que todavía tienen pendientes de cobro 273.000 euros, más intereses. Su secretario comarcal, Anselmo Sampedro, asegura haber visto salir de entre la carne de cerdo del vehículo «bichos e vermes». Ayer, pese a que la puerta del furgón estaba abierta, no se apreciaba trasiego alguno de insectos por lo que en su tiempo fue carne de cerdo con destino al consumo humano. Según Sampedro, la furgoneta matrícula LU-7634-V contiene más de 600 kilos de carne salada de hace tres años, que permaneció en cámaras de congelación hasta que el responsable de Severino Prado ordenó su traslado al único vehículo que no fue embargado por los trabajadores. Con este no pudieron cumplir el mismo trámite que con el resto de la flota de vehículos que permanecen allí aparcados, sufriendo el deterioro de la falta de uso, porque fue comprado con leasing. CC.?OO. reclama a las consellerías de Sanidade y Medio Ambiente y al Concello que obliguen al empresario a retirar la carne podrida. Sampedro dice que en la zona hay empresas de alimentación, a las que podría perjudicar esta inmundicia.