?os estibadores de los cinco puertos gallegos de interés general del Estado -Vigo, A Coruña, Ferrol, Marín y Vilagarcía- se sumaron ayer a la huelga que paralizó el movimiento portuario en la práctica totalidad de las dársenas comunitarias. Los profesionales de Vigo cortaron a primera hora de la mañana los accesos al puerto olívico y, a mediodía, se concentraron ante el edificio de la Autoridad Portuaria, actos reivindicativos que también protagonizaron los trabajadores de Ferrol y A Coruña en sus respectivas ciudades. A pesar de que la convocatoria de huelga fue comunicada con antelación, en los muelles olívicos quedaron dos mercantes atracados que no pudieron realizar las tareas de carga y descarga y un tercer barco tuvo que quedar fondeado a la entrada de la ría. En A Coruña, tres buques permanecían en los muelles a la espera de que finalizase el paro. ?atorce mil estibadores de toda Europa tomaron ayer las calles de Barcelona y Rotterdam para escenificar su rotundo rechazo a la directiva europea de acceso al mercado de los servicios portuarios. Las protestas estuvieron acompañadas de un paro general que tuvo un seguimiento masivo en todos los puertos comunitarios, incluidos los cinco gallegos de interés general, donde se logró un 100% de participación en la huelga. Barcelona fue punto de encuentro de más de 5.000 profesionales de España, Francia, Portugal, Italia, Chipre y Grecia; de ahí que por las calles se escuchasen tanto consignas en catalán, español y francés como en griego. La manifestación de la ciudad Condal transcurrió sin incidentes -salvo un ataque con botellines de agua a la sede de CC. OO. que la organización atajó rápidamente- y terminó en el puerto de Barcelona ante una fideuá gigante. No fueron tan pacíficos los estibadores del norte Europeo, que acudieron a Rotterdam para mostrar su rechazo a las pretensiones de la Comisión. La protesta holandesa se saldó con la detención de once belgas y un francés en los enfrentamientos entre manifestantes y policía. Los profesionales del norte -belgas, alemanes, rumanos, daneses, holandeses y suecos- tiraron petardos, cortaron el tráfico y destrozaron mobiliario urbano. La de ayer fue la cuarta movilización en contra de una directiva cuyo texto final ultiman la Comisión y el Parlamento Europeo. Aunque son varios los aspectos de la ley que rechazan los estibadores, el punto más conflictivo es el de la autoasistencia, la puerta abierta que deja la Comisión para que las empresas navieras realicen los servicios de carga y descarga con personal propio. Esta autorización pone en peligro miles de puestos de trabajo en Europa, unos 2.000 en España.?