El futuro inmediato del BNG depende de la negociación, que debe comenzar la próxima semana, entre la UPG y Anxo Quintana, el previsible sucesor de Beiras
04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El Bloque afronta de aquí al 23 de noviembre la mayor crisis de sus 21 años de historia. Está en juego la identidad del sucesor de Beiras como lider social y el control interno de la Unión do Povo Galego (UPG), cuestionado por primera vez abiertamente por una parte de la organización. ¿Por qué renunció Beiras? El hasta ahora portavoz ha explicado su renuncia a ser candidato a la presidencia de la Xunta como el producto de una reflexión personal que le ha llevado a impulsar un relevo generacional, a fin de que el BNG pueda ser una fuerza mayoritaria. Sin embargo, el propio Beiras expresó hace unos meses su intención de volver a presentarse con vistas a aprovechar la retirada de Fraga. Tras medir sus apoyos internos, y mientras la UPG mantenía su apuesta por desplazarlo, Beiras comprobó que como mucho podría lograr ser nominado con un rechazo nunca inferior al 40% de los votos de la asamblea. 2 ¿Puede Beiras ser el Arzalluz del BNG? Este es el sueño de muchos beiristas , que ven al senador Anxo Quintana como el Ibarretxe del Bloque y a Beiras como el Arzalluz, el hombre que domina la organización y sienta cátedra desde la tribuna del partido. Pero hasta ahora, Beiras ejercía de Ibarretxe y el papel de Arzalluz lo jugaba, por lo menos en el ámbito interno, Francisco Rodríguez, el líder de la UPG. Parece improbable que si Beiras no contaba con apoyos para ser candidato, los tenga para mandar dentro. Aún así, si pelea por «pilotar» el BNG puede crearle serias dificultades a la UPG. «Hai o risco dunha guerra civil», dice un destacado dirigente. 3 ¿Cuál es el escenario más probable? Que Quintana sea portavoz y candidato, mientras Beiras mantiene un cierto papel como presidente nacional y la UPG conserva su predominio interno, aunque con concesiones ante la creciente contestación. Habría también alguna salida honrosa para Camilo Nogueira. Este escenario parece hoy lejano, porque las negociaciones entre Quintana y Beiras, por una parte, y la UPG, por otra, no han comenzado siquiera. 4 ¿Qué alternativas hay? La otra opción es un enfrentamiento en toda regla entre el beirismo y la UPG, que opondría a Quintana un candidato sin definir. Quintana necesitaría que Nogueira no se presentara, pues sino el beirismo estaría dividido. 5 ¿Sería bueno que hubiera varios candidatos? Tendría la gran ventaja de legitimar por la vía democrática al sucesor, aspecto nada desdeñable si se tiene en cuenta que no se vislumbra ningún líder con un carisma interno y externo comparable al de Beiras. Generaría un gran problema para una organización como el Bloque compuesta por seis partidos que sólo agrupan al 25% de la militancia y con gran variedad ideológica. Un enfrentamiento muy virulento agitaría el fantasma de la escisión.