?a aparición del nombre de los Lalaos en una operación contra el narcotráfico ya no sorprende a nadie, y menos en Cambados. El primero en saltar a la fama fue Álvaro, a mediados de los años 90. Él y su cuñado Benito, de A Illa de Arousa, ya estuvieron en el banquillo durante los ocho meses del juicio del caso Nécora. Estaban allí como peones de los Charlines. Alvarito logró salir absuelto y a su cuñado le cayeron 10 años, pero no por ello dejaron el oficio. Álvaro no tardó en caer de nuevo en Portugal, esta vez como porteador de unas maletas repletas de cocaína. Pasó una buena temporada en las cárceles portuguesas -bastante menos confortables que las españolas-, pero tampoco escarmentó. En marzo del 2001 iba a bordo del Kalyl. En tierra cayeron su hermano Luis y su cuñado Benito. Miguel, que lo acompañaba el pasado domingo en la planeadora capturada en Lanzarote, ya estaba en el punto de mira por el Kalyl. Al final se libró, y no se sabe muy bien por qué.