El asesino de Gondomar que gaseóa sus hijas irá 40 años a la cárcel

GALICIA

La sentencia que lo condena subraya la peligrosidad y falta de escrúpulos de Víctor Bouzos Uno de los peritos, Miguel Ortiz, será procesado por haber mentido en el juicio a favor del acusado

11 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Víctor Bouzós Álvarez, que mató a sus dos hijas pequeñas envenenándolas con el monóxido de carbono procedente del tubo de escape de su coche, ha sido condenado a 40 años de cárcel. La sentencia ha sido dictada por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo. La magistrada Magdalena Fernández Soto, ponente de la sentencia, afirma que los graves hechos ocurridos entre el 22 y el 24 de noviembre del 2001 revelan la «peligrosidad» del acusado y su «carencia de los más elementales valores y escrúpulos». Cumpleaños en el cielo Víctor Bouzos, natural de Gondomar y que cumplirá 29 años el próximo 17 de noviembre, se llevó a sus hijas en un viejo Seat Marbella hasta un monte de Vilanova da Cerveira (Portugal). Allí conectó el tubo de escape al interior del vehículo utilizando el tubo flexible de una aspiradora. Sus hijas Ana, de tres años y Eva de dos, fueron expuestas así al monóxido de carbono, de tal forma que Eva ingresó ya cadáver en el Hospital Xeral de Vigo y Eva lo hizo viva, pero en coma, el 24 de diciembre. Los médicos no pudieron salvarle la vida y la mayor de las niñas moría el 27 de noviembre del 2003. Aunque la sentencia no habla del móvil, durante el juicio, celebrado con jurado popular, se puso de relieve que la mujer de Víctor Bouzos había iniciado los trámites de divorcio y éste le entregó el día 21 de noviembre una carta en la que la advertía de que estaba dispuesto a morir. «Pronto enterrarás a tus hijas», le decía, y «Ana celebrará su cumpleaños en el cielo». Ese mismo día 21 su hija Ana cumplía 3 años.