No te enteras, pero ellos sí. Desde que entras hasta que sales. Si eres del club de los 30.000 elegidos, obsequiados con un OBE (On Board Equipment) por tu fidelidad a la autopista del Atlántico, acceder a la A-9 significa perder la intimidad. Tu recorrido queda registrado de principio a fin. Ayer fue el primer día en Galicia. El Gran hermano se instaló en la autopista. Y funcionó bien. «Por el momento no tenemos estadísticas de uso, pero sabemos que no ha habido problemas graves y que el telepeaje es eficaz cien por cien», confirmaron desde Audasa.Sí, gustó eso de pagar sin parar, aunque la tecnología, contraria a las prisas, haya limitado a 40 kilómetros por hora el paso por la cabina marcada por una especie de T. «Yo creo que iba a más velocidad y también se me abrió la barrera», explicó uno de los conductores que superó el peaje en la salida de Vilar do Colo, en Fene. Su viaje había comenzado en A Coruña, al volante de un Alfa Romeo y armado, por primera vez, con el OBE. «Te cuesta acostumbrarte a llevar el aparatito ése al lado del retrovisor. Me recuerda a aquéllos que se compraban en Canarias y que decían que te avisaban cuando había un radar. Espero que esto sea más eficaz», explicó. El recorrido de este coruñés fue captado por las cámaras nada más entrar en la vía rápida, antes de superar la salida de A Barcala. Posteriormente, su paso fue registrado cerca de Guísamo. Audasa ya sabía que, al importe del primer tramo hasta O Burgo, debía sumar también el coste del recorrido hacia el ramal de Ferrol. Las cámaras no perdieron de vista al Alfa. Lo vieron pasar por Cabanas y cómo llegaba a Fene. «Sí, oí el pitido», relata el conductor, que ya estaba alertado de que, poco antes de llegar a la cabina de telepeaje por la que abandonaría la autopista, si todo había ido bien, escucharía un sonido agudo previo a la apertura de la barrera. Si algo falla, aviso a los navegantes, se oirán cuatro pitidos. Ayer, poco falló. La luz verde que acompaña a la T en la vía adaptada para el telepeaje no se tornó en rojo y la barrera se abrió. Y de la cuenta bancaria del dueño del Alfa Romeo se retirarán, a final de mes, otros 2,98 euros, el precio del trayecto desde A Coruña hasta Vilar do Colo, en Fene.La inauguración sólo dio un problema. «Los despistados de siempre», contaban en un peaje, después de explicar que algunos conductores intentaron utilizar su tarjeta en las vías adaptadas al telepeaje. Ya no. Por ellas sólo pueden pasar los que cuentan con el dispositivo apropiado. Los demás, por las manuales.