Hospitalizado un bebé que mordió un yoyó que fue prohibido por su toxicidad

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA

GALICIA

RAMÓN LEIRO

La pequeña pontevedresa, de once meses, tragó un líquido del juguete que contiene tolueno El artefacto fue retirado del mercado hace diez días por el Ministerio de Sanidad.

31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Una niña de once meses permanece ingresada desde el pasado domingo en el Hospital Provincial de Pontevedra debido a la ingestión de un líquido procedente del interior de un juguete. Se trata de una especie de yoyó elástico cuya comercialización fue prohibida por el Ministerio de Sanidad y Consumo hace diez días. Tras ser atendida en primera instancia en el servicio de urgencias, la pequeña seguía ayer hospitalizada. Según fuentes del citado centro sanitario pontevedrés, permanece ingresada, «por cuestións preventivas», a la espera del resultado de diversos análisis que se le han practicado, si bien presenta «un bo estado xeral» y se encuentra fuera de peligro. El incidente tuvo lugar el domingo a mediodía cuando la niña mordió un juguete de su hermano. Se trata de un yoyó de goma comercializado por una empresa catalana bajo el nombre Yo-yo water ball, en cuyo interior se han detectado productos químicos expresamente prohibidos en juguetes. Tal circunstancia era desconocida por los padres de la niña, pero la madre pudo comprobar personalmente que el líquido que había ingerido su hija era abrasivo, por lo que inmediatamente se dirigió con ella al Hospital Provincial. Tolueno Los padres se enteraron el mismo domingo en el hospital de que el producto había sido retirado del mercado a causa de la detección de elementos prohibidos -concretamente de tolueno, un hidrocarburo líquido empleado como disolvente para la preparación de colorantes- en el interior de la bola que hace de yoyó. El Instituto Nacional de Consumo prohibió la venta de este juguete el 21 de marzo, tras una advertencia procedente de Cataluña, y así se lo comunicó a todas las comunidades autónomas. Todos en Pontevedra En Galicia se hizo cargo de la alerta el Instituto Galego de Consumo (IGC), cuyos inspectores iniciaron el mismo día 21 la búsqueda de unidades. Según informó ayer la Consellería de Industria, de la que depende el IGC, hasta el momento se han detectado 25 unidades, procediéndose a su inmovilización y precintado. Todas las existencias del yoyó se localizaron en establecimientos de Pontevedra, aunque desde la Consellería se matizó ayer que eso no quiera decir que no pueda haber unidades en las otras provincias gallegas. La operación sigue abierta, si bien se ha confirmado que las principales empresas distribuidoras del producto en Galicia han agotado sus existencias.