La esposa del embajador argentino en Rusia, de origen gallego, se sacó una espina clavada cincuenta años en su corazón y viajó a su Valdeorras natal para recordar su infancia
02 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los avatares del destino arrancaron a Elena Sara Bolle Asensio de A Rúa con tan sólo cuatro años. Viajó con el sacristán de la iglesia de San Esteban hasta Madrid, donde cogió un avión con destino a Suiza. Un viaje para reencontrarse con su padre, quien regresó en 1948 a la tierra de sus ancestros ayudado por el cónsul suizo, ante el temor de alguna nueva represalia del régimen franquista tras un tiempo en la cárcel y en trabajos forzados en las minas valdeorresas de wolfram. Elena Sara dejó atrás a su madre y al resto de su familia. Una única vez y en territorio suizo pudo ver de nuevo a su progenitora, ya mayor. Pero siempre albergó la esperanza de bucear en su pasado, de articular una parte de su vida oscurecida por decisiones ajenas a su voluntad. Y lo acaba de conseguir con el respaldo de su marido y sus hijos. Elena Sara está casada con Juan Carlos Sánchez Arnau, diplomático de carrera y actual embajador de Argentina en Rusia. Miles de kilómetros de distancia se fundieron en el corazón de este matrimonio gracias a la colaboración conseguida en A Rúa, donde desembarcaron el pasado miércoles. La pieza clave para reconstruir ese rompecabezas familiar estaba en la partida de bautismo de Elena Sara. Allí estaban sus padrinos. Tirando del hilo pudo reencontrarse con los descendientes de quienes acogieron, varias décadas atrás, a sus padres. Un brillo especial en los ojos delata a la mujer. Logró visitar su casa natal, revivir retazos de su infancia en A Rúa, de las plantas y animales que tanto amaba su padre, de la hospitalidad de las gentes valdeorresas. Un torrente de vivencias que ahora permitirán a Elena Sara llenar un agujero negro en su memoria. Y siempre con el apoyo de su esposo, a quien conoció en Ecuador y al que acompaña en su periplo por el mundo. Juan Carlos Sánchez elude un protagonismo que deja para su mujer. Ella recuerda su etapa de viceministro de Economía. El embajador argentino en Rusia lamenta la absurda situación económica en que se ha visto sumido su país, con un negro panorama para el futuro.