El ministro de Medio Ambiente asistió a la voladura de la mole de seis plantas en la playa de Areoura (Foz) duró cinco segundos Cinco segundos y desapareció del mapa uno más de los «despropósitos» urbanísticos que invaden la costa, en este caso, la de Lugo. Los mariñanos tuvieron que esperar a que llegara el ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, para ver desvanecerse una mole de cemento y ladrillo, de seis plantas, levantada sobre las dunas de la propia playa.
01 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La obra, paralizada en 1976 por el Concello de Foz, sujeta a los dictámenes de varios tribunales, pendiente de reclamaciones por daños y perjuicios por parte del constructor, al fin ayer se volatizó por efecto de la goma-2. Matas lo dejó caer: «Se actuará en zonas que han sido invadidas de forma irregular». Confirmó que se demolerán otros dos edificios. La de ayer en Foz fue la número 21. En los dos años de Matas al frente del Ministerio de Medio Ambiente, se han realizado demoliciones con explosivos en distintas zonas del litoral español, pero la del edificio de la playa de Areoura es la primera en Galicia. Y no va a ser la última. El titular de Medio Ambiente anunció el derribo, antes de que finalice el año, del complejo de Caixa Galicia en Benquerencia (Barreiros) y la Casa Barros en Viveiro. Las dos demoliciones en la costa lucense. Tirar ambos edificios costará más de un millón de euros del erario público. Eso sin contar con las compensaciones a los propietarios y el sentimiento de agravio de algunos afectados. «El espíritu -según Matas- es que un bien que es de todos los ciudadanos pueda serlo para conservarlo y disfrutarlo». La intención del Gobierno es «seguir la progresión » de demoliciones. Los dos derribos previstos, «dos proyectos emblemáticos» en la recuperación de la zona de dominio público-terrestre, también servirán, según el ministro, como ejemplo didáctico». Con ambos quiere Matas demostrar a los gallegos «qué es lo que no se puede hacer en la costa y qué es lo que hay que hacer de cara al futuro para conservarlo». Por la mañana, Jaume Matas inauguró la rehabilitación del viejo cargadero de mineral de A Insua, en Viveiro. Y allí habló de responsabilidad del Gobierno: «Lo que queremos es demostrar que somos capaces de recuperar aquellas cosas que se han podido hacer mal en el pasado, en otras circunstancias, esa es nuestra responsabilidad». A unos pasos, las moles siguen creciendo.