12 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
La sentencia de Sugasa, que afecta únicamente a la legalidad de la licencia municipal, se conoce sin que se haya cerrado el segundo frente de este conflicto, que mantiene al gerente de la firma como imputado de un supuesto delito ecológico, denunciado en su momento por la Guardia Civil a raíz de las quejas vecinales planteadas por malos olores que había y vertidos de sangre. En este caso, que instruye el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Ourense, están personados como acusación los colectivos Amigos da Terra y Adega y el sindicato CIG.