LOIS BLANCO LÍNEAS SECUNDARIAS
14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno autonómico avanza hacia sus primeros cien días de gestión. Una ocasión de oro para festejarlo con el regalo a los conselleiros de los libros de Alejandro Dumas y una nota a pie de página para recordar su principal enseñanza: la unión hace la fuerza. La Xunta requiere una inyección de espíritu de país y de ambición. De país construido entre todos: clase política y sociedad. De ambición apoyada por la unión de los intereses políticos y los sociales. La aplicación de las enseñanzas de Dumas evitaría que se repitan actuaciones por omisión que han echado por tierra o expulsado de Galicia innovadores proyectos empresariales. Algo falla cuando la empresa Zeltia halla más facilidades en un polígono de Madrid que en Galicia para la construcción de un laboratorio a la vanguardia de la investigación, cuando quienes pelean por ampliar la proyección de la empresa textil con una pasarela internacional se topan con un «no sabe/no contesta», cuando exportamos toneladas de madera que luego importamos convertidas en papel... Detrás de esos proyectos se acabarán yendo los universitarios mejor preparados en busca de empleos remunerados de acuerdo con sus capacidades. Una Galicia mejor necesita que sus ambiciones sean compartidas por su clase política. Ya lo decía Dumas: la unión hace la fuerza.