Viñeron axiña, pero pasei un pouco de medo», recordaba el miembro más joven de la tripulación del Kabou, a su llegada a la Casa del Mar coruñesa, en donde 19 de ellos esperaban ayer tarde el desembarco de otros catorce en A Coruña para regresar a casa. Xosé Joaquín Chipelo tiene 16 años y lleva trabajando en el mar desde hace algo menos de un año. Por su parte, Fernando Vergas, de 49 años, afirmaba que «o incendio foi coma todos os do mar, mete respeto, pero a tripulación levouno con serenidade». Por no necesitar ni precisaron cambiarse de ropa y tranquilizaron a sus familias con llamadas desde sus móviles. Vergas explicaba que «hai que dar un aplauso moi grande ó servicio de socorro. Foi impecable e dunha eficacia do mil por cen», resaltaba a la vez que afirmaba que al haberse producido el incendio cuando era de día «axudou. Eu vivín un peor no 78 cando explotou a caixa de máquinas do meu barco en Porto e morreron cinco compañeiros», apuntaba. La tripulación había embarcado el lunes en Portugal, tras pasar 18 días en tierra, y tenían previsto un viaje de 150 días.