José Blanco, secretario de Organización del PSOE José Blanco vuelve a Lugo por Navidad con «cierta añoranza» de sus años de actividad política en Galicia, sobre todo ahora que Touriño es un líder «nítido» y el PSdeG una organización «cohesionada». La situación del partido en Vigo, Ourense o Ferrol no le preocupa. Se blinda de los temas espinosos (Príncipe, Troitiño...), afirmando que al PSOE ya no le mueve «la endogamia y la pasión»; y cumple sus 500 días como segundo de Zapatero con una visión «global» que lo mismo aplica a Cuenca que a Pontevedra.
29 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Ya no es el diputado indignado ante el derribo sistemático de sus iniciativas por parte del Gobierno del PP. Ahora se mueve en el meollo federal, es el número dos, viaja a Euskadi, a Córdoba, a León. Galicia ya no lo es todo. -¿Cuál es el balance de esos 500 días como secretario de Organización? -Con claros y oscuros, pero satisfactorio. Creo que cumplí las dos tareas que me había propuesto: ganar en cohesión y en modernización. Hoy el PSOE es un partido más participativo, abierto, en red. -¿Cómo se ve desde Madrid la situación de Galicia? -Yo con cierta añoranza. El PSdeG goza de mejor salud, está cohesionado y tiene un liderazgo muy nítido, pero además tiene la tremenda responsabilidad de responder a ese caudal de confianza que le otorgaron los ciudadanos para articular una alternativa al PP. -Touriño intentó auparse como líder de la oposición y arrebatar el puesto al BNG con una oferta de diálogo al PP que al final... -No, no, con el BNG hay un empate técnico. -En todo caso, el Bloque se sumó a esa voluntad de consenso y recuperó el protagonismo parlamentario. -Es positivo que Fraga y Touriño encontrasen una fórmula parlamentaria de control al Gobierno y que se abandonen los planteamientos de confrontación. Que el BNG entre en la vía de la racionalidad es bueno, pero sinceramente creo que se les pasó el arroz. No respondieron al caudal de confianza que depositó en ellos la ciudadanía y ahora esa tarea nos corresponde a nosotros. De hecho, Touriño volverá a ser candidato a la Xunta; Fraga y Beiras más bien no. -Crecieron en las autonómicas, pero en las ciudades... -Los comportamientos de las ciudades siempre anticipan los cambios a nivel general. Crecimos en todas. Y ocurrió cuando el PSOE ganó las generales: antes ya había ganado en las ciudades. -No, me refería al caso Príncipe, al caso Troitiño... -Hemos iniciado un proceso de renovación inequívoco y, como es lógico, genera resistencias y dificultades; pero hay que seguir en esa línea para liderar esa alternativa. -Pues Príncipe se resiste. -Bueno, él ha abierto un debate sobre las líneas que deben marcar el programa electoral, pero no será hasta julio cuando el comité federal apruebe los candidatos a las municipales. -Y él no lo será. ¿De qué debate habla? -Vamos a ver, el debate de Príncipe es extemporáneo. Insisto, a la hora de determinar a los candidatos el PSOE no se va a mover por la pasión ni por planteamientos endogámicos. -Habrá escabechina, entonces, como en Ourense. -Bueno, allí acabamos de tomar decisiones importantes. Es lo que pide la gente. Pónganse las pilas, hagan sus tareas, necesitamos confiar en ustedes para creer en una alternativa. Nosotros ya estamos gestionando muchos ayuntamientos y en las municipales le ganaremos al PP. -¿Qué harán con la vieja crisis del partido en Ferrol? -No estoy muy al tanto, me muevo más en la lejanía, pero Touriño y Antón Louro están trabajando ya en las estrategias para abordar las municipales. -¿Cuáles son? -Lo desconozco. En todo caso, la idea es la misma, ya sea en Ferrol, Pontevedra, Cuenca o Córdoba. Las directrices federales van en esa dirección. Sin endogamia, respondiendo sólo a los intereses de la ciudadanía.