Tres funcionarios del Departamento de Aduanas, un suboficial de la Guardia Civil y ocho presuntos narcos detenidos -cuatro en tierra y cuatro en el mar-, y 3.000 kilos de hachís incautados, es el balance provisional de la segunda operación antidroga de Aduanas en menos de una semana.
28 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En esta ocasión, más importante que el alijo confiscado son las piezas capturadas. Los funcionarios detenidos era investigados desde hace años, pero nunca, hasta ahora, se habían reunido pruebas suficientes contra ellos. Su objetivo era montar una red estable de suministro de hachís a Holanda. El juez Vázquez Taín, que ayer seguía interrogando a los detenidos por el alijo del «Rapanui», dirigió la operación. Sobre las siete y media de la tarde de ayer, cuando aparentemente todos los efectivos estaban entretenidos con la puesta en escena del último botín de guerra -el buque Rapanui, cargado con dos toneladas de cocaína-, el patrullero Colimbo II, previa autorización del juez Vázquez Taín y de las autoridades inglesas, capturaba a la goleta Chad Band, de pabellón inglés, que traía a bordo cien fardos de hachís con un peso estimado de 3.000 kilos. A bordo venían cuatro tripulantes: Joaquín Pérez Naveiro, su sobrino Joaquín Pérez Maneiro, ambos vecinos de Porto do Son, y dos ciudadanos ucranianos llamados Mikola y Ruslan. Pero las piezas más cotizadas fueron capturadas en tierra. En la localidad de Montrove, en el municipio coruñés de Oleiros, cayó Antonio Núñez Saavedra, ex-jefe de Operaciones Aeronavales de Aduanas, quien llevaba varios años destinado en la base de A Coruña como funcionario raso. En A Coruña también fueron detenidos Pedro Varela y José Manuel Irijoa, también funcionarios, destinados en los servicios de vigilancia como obervadores aéreos. Al menos uno de ellos era una persona muy próxima a Núñez Saavedra. Guardia Civil Otra pieza de valor similar a las anteriores es el brigada de la Guardia Civil Juan Carlos Casal Maseda, comandante del puesto de la Guardia Civil de Ordes (A Coruña) desde hace unos tres años y con destinos anteriores en Cantabria, Corcubión y Ponteceso. Fue detenido en Vimianzo, ya que se encontraba de baja laboral. Como presuntos integrantes de la infraestructura terrestre de la organización fueron detenidos Manuel Mira Rey, de Pontedeume y con antecedentes policiales por contrabando de tabaco; Alberto Fernández Cabaleiro, de Vigo; Antonio Recarei Pereira, de Carballo, y José Cotelo García, armador de Malpica con barcos con base en A Coruña. El único objetivo fallido fue uno de los hermanos García Gesto, del clan de los Lulús, de Muxía. Uno de ellos atendía ayer al teléfono en el restaurante que regenta en Muxía y el otro, oficialmente está en prisión, en tercer grado Viaje de prueba La frustrada travesía del Chad Band, según fuentes de la investigación, era un viaje de prueba para la puesta a punto de una red estable de tráfico de hachís marroquí con destino al mercado holandés. El grupo, según fuentes próximas a la investigación, tenía previsto realizar fuertes inversiones en medios técnicos y materiales para garantizar el éxito de las operaciones planeadas hasta el último detalle. La misión de los funcionarios del Departamento de Aduanas detenidos ayer era darle cobertura a los transportes, al menos a su paso por las costas españolas. El brigada Casal sería, según todas las sospechas, una pieza clave para cubrir las descargas en la Costa da Morte y el posterior traslado de la droga a Holanda por carretera.