Emilio Pérez Touriño insistió mucho en que no hay que temer a las coaliciones entre el PSdeG y el BNG, y remarcó que «lo único inestable en Galicia es el Partido Popular, sumido en una oscura sucesión de Manuel Fraga de la que no se atreven a hablar». Al acto del secretario de los socialistas gallegos en Madrid asistió buena parte de la plana mayor de Ferraz, encabezada por el secretario de Organización, José Blanco. Entre el público, que no paró de aplaudir en cuanto tuvo ocasión, estuvo Matilde Fernández, rival de Zapatero en el último congreso del partido. El PSOE se mostró como una piña en torno a Emilio Pérez Touriño, y es que las elecciones gallegas son la segunda prueba de la nueva ejecutiva socialista después del fiasco de los resultados obtenidos en el País Vasco.