Un tecnócrata a largo plazo

MANUEL V. SOLA VIGO

GALICIA

Juan Rodríguez Yuste constituyó tres clúster gallegos y asistió de espectador a la privatización de Ence, Santa Bárbara y Tabacalera Dice tener corazón de tecnócrata. Lo tiene. Ocho carreras universitarias, dos doctorados, cinco idiomas y varios máster bombean más conocimiento que pasión desde el corazón de Juan Rodríguez Yuste. Excelente deportista, mejor estudiante y buen diplomático, Yuste ha eludido hasta ahora en su dilatada carrera administrativa los puestos de primera línea política. Es conselleiro de Industria e Comercio desde hace exactamente dos años, cuando reemplazó a Antonio Couceiro. Su perfil técnico le ha permitido rediseñar todo el trabajo de la consellería para el largo plazo, con programas a cinco y diez años vista.

21 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Yuste es tal vez el menos político de los conselleiros que han ido pasando por los gobiernos de Fraga. Amigo personal y asesor de cabecera del presidente, la filiación tecnocrática del conselleiro de Industria le permite cierta independencia, pero también le hace acreedor de popularidad: sólo el 15% de los gallegos le conocen. Nada piensa hacer para remediarlo. Está a gusto así, mejor en las reuniones cortas y en los plazos largos que en los mítines electorales y en las inauguraciones apresuradas. Yuste asegura que su trabajo en estos dos años ha estado marcado por «la continuidad», al tomar el testigo de Couceiro a mitad de legislatura. No es cierto. Con uno de los presupuestos más bajos de todos los departamentos de la Xunta, el conselleiro de Industria ha optado por empezar de cero. Partir de cero «Galicia necesita una Consellería de Industria porque hay mucha industria por desarrollar», opina. En esa base industrial, Yuste se ha preocupado por elaborar el primer Libro Blanco sobre la energía; de crear un Instituto de Metrología; de construir un Centro Tecnológico del Automóvil; de redactar una Ley de Cámaras de Comercio y otra de Industria; y, sobre todo, de empezar a eliminar la burocracia de las delegaciones provinciales de Industria. «Mi obsesión de tecnócrata -revela- es que la Administración no entorpezca la normal administración de las cosas». Yuste se siente orgulloso de que las ventanillas de Industria sean ágiles para el empresario. Pero también del caso que le hizo el Gobierno central en la creación de Izar, la fusión de Astano y Bazán. En su acción, destaca la creación de los clúster de empresas de la madera, naval y acuicultura. El BNG y el PSOE elogian su talante negociador y poco dado a la demagogia. Pero también critican el escaso protagonismo de la Consellería de Industria en un país por industrializar y, especialmente, el alejamiento de Yuste de procesos de futuro como la sociedad de la Información.