La oposición acusa a Fraga de «pasividad» ante la amenaza de cierre de 33.000 explotaciones ganaderas El PP vetó ayer en el Parlamento gallego la propuesta para celebrar un pleno que debata el plan de reforma del sector de vacuno de carne del Ministerio de Agricultura, que, según la oposición, podría suponer el cierre de 33.000 explotaciones gallegas con menos de nueve reses. Xaime Pita, portavoz popular, justificó la postura de su grupo en que la Xunta no transigirá con ninguna medida perjudicial para el sector. BNG, PSdeG y Grupo Mixto acusaron a Fraga de «pasividad» ante una coyuntura de emergencia.
21 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Un enconado debate, con marcadas connotaciones preelectorales, caracterizó ayer el pleno de la Diputación Permanente del Parlamento. El grupo popular, con Xaime Pita a la cabeza, emplazó a la oposición a hacer un balance menos catastrofista de la realidad agraria gallega. El portavoz del PP, con fruición y denuedo, sostuvo que no existen motivos para celebrar un pleno extraordinario. Según expuso, la renta agraria ha crecido en los últimos doce años, la carne de vacuno ya se ha recuperado de la crisis de las vacas locas y la producción láctea no sufrirá el azote de la multa. Para Pita, estos tres logros obedecen a la revolución «silenciosa» del PP y de la Consellería de Agricultura en el agro gallego. Pérez Toriño, del PSdeG, y Suárez Canal, del BNG, preguntaron al portavoz popular qué es lo que va hacer Fraga si prospera la reconversión ganadera del Gobierno. Ambos alertaron sobre el posible cierre de 33.000 granjas, sin que ninguna tenga derecho a ayudas por cese de la actividad. Sumisión a Madrid La oposición acusó al Gobierno de sumisión a los dictados de Madrid y de desprestigiar al Parlamento como foro para consensuar un plan con las demandas del sector. La vehemencia de la oposición envalentonó a Xaime Pita, que zanjó el debate con una promesa. La Xunta no adoptará ninguna medida que perjudique a la ganadería gallega.