Alrededor de las seis de la tarde de ayer ingresó en el centro penitenciario de A Lama Ramón Lusquiños Martínez. Antes de su traslado al penal, el presunto asesino del joven vigués Enrique Francisco Gutiérrez Prieto declaró durante cuatro horas ante el juez y aseguró que era inocente. El acusado, que fue detenido en la tarde del martes por la policía cuando supuestamente se dirigía hacia los juzgados para entregarse, se negó a declarar en la comisaría. A mediodía de ayer fue puesto a disposición judicial para explicar la discusión que tuvo con la víctima antes de matarla de un disparo. Posteriormente fue llevado a prisión en un vehículo de la Guardia Civil. Pistola averiada El suceso ocurrió el sábado de madrugada frente al número 212 de la Travesía de Vigo. Al parecer, la víctima intentaba cobrar al asesino una deuda relacionada con el tráfico de estupefacientes a pequeña escala y lo amenazó con una pistola averiada. La principal hipótesis es que Lusquiños respondió a este intento de intimidación sacando una escopeta recortada y haciendo un disparo, que destrozó la cara y el cuello de Enrique Francisco. Tras tomar declaración a un testigo que acompañaba a la víctima, la policía estuvo buscando al único sospechoso durante tres días.