El Celta mereció la gloria

JUAN VILLAR VIGO

GALICIA

Dos goles de Rivaldo, lo único que hizo el Barcelona, anularon la ilusión El Celta se quedó a un paso de la gloria. Lo hizo absolutamente todo, pero dos individualidades de Rivaldo en el primer tiempo acabaron con el sueño céltico. Fue lo único que hizo el Barcelona en todo el partido. Igual que ocurrió los dos años anteriores, los vigueses estuvieron a un centímetro de la semifinal de la Copa de la Uefa.

15 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los primeros compases entonados los ofreció el artista principal: Alexander Mostovoi. El ruso le robó el balón a Cocu, ayer defensa improvisado, y cedió hacia el desmarque de Catanha que consiguió rematar, pero no precisar. Habían transcurrido doce minutos del primer acto y durante los siguientes cinco minutos, el Celta fue un vendaval perfectamente afinado, aunque el gol no llegó. Ante un conjunto con la calidad del azulgrana, en cualquier descuido te bailan, y en la primera ocasión en que pudieron respirar sacaron provecho. Un error de Jayo ante una pelota que aparentemente no llevaba ningún peligro, dejó a Overmars marcharse sólo por la derecha junto a otros dos compañeros ante un sólo defensa céltico. El balón le llegó a Rivaldo, y el brasileño cuando tiene espacios es capaz de sacar cualquier danza, desde una samba, hasta un golpeo al balón para situarlo donde desee, y lo hizo en el ángulo donde Pinto no podía llegar. El pesimismo no cuajó en la mente de los celestes. Mostovoi volvió a ejercer de director de orquesta para lanzar un pase a Catanha. El hispano brasileño se sacó un disparo espectacular desde el ángulo del área que sorprendió a Reina. Al Barcelona le llegó con menos de la mitad de méritos que el Celta para destrozar las ilusiones de Balaídos. En su segundo disparo a puerta, Rivaldo marcó su segundo gol. La segunda parte se inició con la necesidad para el celta de marcar tres goles. Misión casi imposible. A falta de media hora Markus Merk abrió la puerta del infierno para el Barcelona al señalar un claro penalti de Kluivert sobre Mostovoi. Gustavo López lo transformó. El colegiado anuló un tanto que podría haber terminado de hundir a los catalanes, debido a una falta de Catanha sobre Reina. Al final llegó el gol, el de Mostovoi, cuando ya terminaba el tiempo de prolongación y no quedaba tiempo para elevarse a la gloria.