La Costa da Morte se libra del desastre

REDACCIÓN A CORUÑA / CARBALLO

GALICIA

NUEVA AMENAZA EN LA COSTA GALLEGA El buque gasero argelino «Ramdane Abane» amenazó ayer la Costa da Morte. El barco, uno de los más grandes del mundo de sus características, se fue a la deriva a las once de la mañana con una carga de 55.000 toneladas de gas natural licuado y otras 1.500 toneladas de fuel cuando navegaba a veinte millas de la costa gallega en ruta a Francia. Los fuertes vientos, de entre 70 y 80 kilómetros por hora, y las corrientes del suroeste arrastraron hacia la costa el gasero, que permaneció sin rumbo a causa de una avería en la sala de máquinas y acabó a sólo nueve kilómetros de Muxía. El «Ría de Vigo» consiguió enganchar el mercante a las 23.30 horas y remolcarlo, con la ayuda del «Ibaizabal I», hacia el norte.

26 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El peligro de una marea negra y una gran explosión sin precedentes en Galicia planeó ayer sobre la Costa da Morte. La sala de máquinas del Ramdane Abane sufrió, poco antes del mediodía, una grave avería que se llevó por delante la planta de energía del barco. El buque navegaba a unas veinte millas de Muxía, en la franja conocida como dispositivo de separación de tráfico marítimo. El macrogasero argelino, que lleva 44 tripulantes a bordo, perdió el control en medio de un fuerte temporal con olas de cuatro y cinco metros y vientos de fuerza siete-ocho. El capitán dio la señal de SOS unos minutos después y Salvamento Marítimo de Fisterra organizó un dispositivo de rescate al que se fueron incorporando unidades a medida que iba creciendo la amenaza sobre las costas gallegas. El operativo se complicó con el paso de las horas y el recrudecimiento de las condiciones climatológicas. Los remolcadores Ría de Vigo, Ibaizabal I y Valdivia interceptaron el gasero sobre las ocho de la tarde. En ese momento, el buque estaba a sólo nueve kilómetros de Muxía y a doce del cabo Touriñán. Su imagen se divisaba desde una costa en la que se concentraban muchos vecinos. Las fuertes olas y la falta de visibilidad dificultó el operativo pero, tras numerosos esfuerzos infructuosos, el Ría de Vigo consiguió enganchar un cabo al mercante y remolcarlo, con ayuda del Ibaizabal, lentamente hacia el norte. La intención de Salvamento es llevar el buque hacia el puerto de A Coruña.