Dice que estos abanderamientos no están sometidos a ningún convenio Es necesario crear un órgano de carácter internacional que se encargue de «controlar e inspeccionar» los buques con bandera de conveniencia, según volvió a reclamar ayer la Asociación Española de Titulados Náutico-Pesqueros (Aetinape). Basa su petición en que las gestiones y actuaciones de esos barcos no están vinculadas a ningún tipo de convenio o legislación marítima.
14 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente de Aetinape, José Manuel Muñiz, reclamó que se ponga coto al aumento de este tipo de embarcaciones que, en su opinión, se rigen por un régimen de auténtica «anarquía». Muñiz advirtió que este tipo de flota pesquera es «cada vez más frecuente en Galicia», y añadió que, además, está creando un «clima de intraquilidad» social y laboral, ya que al no estar sujetas a ningún tipo de control o inspeccción estas embarcaciones faenan sin cumplir las condiciones técnicas y de mantenimiento mínimos exigibles, «tal y como sucedió en el caso del Amur», puntualizó. De este modo, Muñiz aseguró que estas embarcaciones afectan también «negativamente» a todo el sector pesquero, debido a que no se rigen por una pesca «responsable» _en la que prima mantener el equilibrio biológico_ a la vez que provocan «competencia desleal» con unos precios más bajos, ya que su tripulación no dispone de cobertura social. Esta situación «implica un grave peligro para las personas embarcadas por que se encuentran desprotegidas ante cualquier catástrofe», concluyó. El «Amur» El Amur, el caso que cita Muñiz, es un barco que se hundió el lunes en aguas cercanas al caladero de Kerguelen. Ocho muertos, seis desaparecidos y veintiséis supervivientes es el balance del suceso. Dos de los rescatados son gallegos al igual que uno de los desaparecidos. Precisamente, el Amur tenía bandera de Santo Tomé y las autoridades francesas investigan la posibilidad de que en el barco navegasen más marineros de los cuarenta que oficialmente, como máximo, podía llevar el pesquero.