Esgrime razones éticas y dice que sería una traición a la Cámara y a los votantes del BNG Xosé Manuel Beiras no hablará con Fraga, quien el pasado miércoles se mostró dispuesto a hacerlo con el dirigente del BNG, mientras el presidente de la Xunta no utilice la «institución democrática» del Parlamento. Es en la Cámara, según Beiras, en donde tendría que producirse la vía de diálogo. El portavoz del BNG elaboró una respuesta escrita, en relación a la entrevista con Fraga que ayer publicó La Voz, en la que el responsable del Ejecutivo afirmaba que Beiras no quería hablar «con la peste Fraga». El líder del Bloque adujo razones éticas y dijo que sería una traición a la Cámara y a los votantes del BNG.
13 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Beiras fue contundente: «Non falarei co presidente da Xunta fora do Parlamento mentres non acepte dialogar dentro do Parlamento de Galicia». Insistió en que tanto la Constitución como el Estatuto consideran que es ésta la genuina institución democrática que ha de servir como foro para que el presidente de un Gobierno autonómico dialogue con los representantes de las otras fuerzas políticas y, desde luego, con el portavoz del grupo mayoritario de oposición. A su juicio, Fraga no sólo no toma la iniciativa de hablar, informar, dialogar y debatir en la Cámara, sino que obstruye contumazmente las solicitudes del BNG y demás grupos, para hacerlo fuera de los únicos debates que no puede eludir sin incurrir en delito: estado de la Autonomía e investidura. Pertinaz negativa Beiras le reprocha a Fraga que mientras habla «cuando le conviene con los medios de comunicación» de los temas «cruciales para Galicia», en la Cámara «négase pertinazmente a debatilos». Ante estos comportamientos despectivos y antidemocráticos, según Beiras, hablar con Fraga fuera del Parlamento sería «unha deslealtade e incluso moralmente unha traición», a la Cámara y a los votantes del Bloque. Precisó que su biografía política es diáfanamente democrática y ha estado presidida siempre por criterios de ética cívica, que no está dispuesto a arrinconar, y menos «por unha conversa de diván con Fraga».