Los equipos de atención inmediata registran en verano un enorme aumento de las asistencias «El otro día llevamos a una embarazada al Materno Infantil de A Coruña y dos minutos después, antes de que nos fuéramos, la mujer ya había dado a luz». José Luis, responsable de Aspe, ejemplifica de esta forma la labor de los integrantes del servicio de urgencias. Durante los meses de verano, los operarios de estos servicios viven un enorme incremento de las asistencias. De hecho, agosto es la época más movida, el mes en que se colapsan sus teléfonos y las ambulancias registran el mayor número de salidas del año. Los accidentes de tráfico y los infartos de miocardio son las urgencias más comunes a las que se enfrentan.
27 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.«Durante estos meses, los accidentes de moto se incrementan en un cien por cien, sobre todo los protagonizados por jóvenes que no suelen llevar casco». Así resume el jefe de guardia de Ambulancias Viguesas el gran incremento de las asistencias que deben realizar los operativos de los servicios de urgencias en los meses de verano. La actividad de los equipos de ambulancias se centra, durante julio y agosto, en atender a pacientes con infartos de miocardio y a víctimas de accidentes de tráfico. «La anécdota más triste que me ha ocurrido este verano fue cuando acudimos a socorrer a dos jóvenes que habían sufrido un accidente de moto en Guísamo; los dos murieron», dice José. Además de la asistencia en el mismo lugar del suceso, el responsable de Aspe destaca «la cantidad de pacientes que trasladamos hasta los hospitales. Los servicios de urgencias se saturan, pues las salidas llegan a triplicarse durante estos meses». El gerente de Aspe también sostiene que, en muchos casos, el traslado es innecesario. «El paciente podría tratarse en el mismo lugar y evitar las horas de espera en el hospital». Borracheras y bromas Pero su trabajo no es siempre tan trágico. De hecho, muchas de las urgencias a las que deben enfrentarse durante estas fechas son las borracheras desmedidas de los asistentes a las cientos de fiestas veraniegas que se celebran en Galicia. «Las asistencias por intoxicaciones etílicas las realizamos casi todos los días _afirma José_, pero también tenemos que aguantar las típicas bromas de chavales que nos llaman para una urgencia y luego es mentira. Es algo muy común, si ves que te llaman desde un móvil, malo». El encargado de Aspe, vocal de los Técnicos en Transporte Sanitario de Galicia, afirma que la única carencia que tiene el servicio es que «no se nos reconoce como personal sanitario; hace años iniciamos nuestra lucha particular para que se nos reconozca como tales; nosotros salvamos vidas, además de conducir una ambulancia».