Agosto en la biblioteca

ÁNGEL MARTÍNEZ A CORUÑA

GALICIA

XOAN A. SOLER

Los universitarios gallegos apuran las vacaciones para preparar las pruebas de septiembre Ya están aquí. Tan solo faltan unos días para los temidos exámenes de septiembre. Y, con ellos, han vuelto los atracones finales, las noches en vela y las sobredosis de café y vitaminas. Solos, en grupo, en casa o en la bilbioteca, miles de universitarios gallegos, que no pudieron aprobar todas sus asignaturas en las anteriores convocatorias, machacan los apuntes para intentar a última hora resolver el curso o levantar un par de asignaturas que han quedado pendientes. En los próximos días finalizarán unas semanas agónicas, el último esfuerzo del verano. Y es que agosto no es sol y fiesta nocturna para todos.

26 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«La convocatoria de septiembre es más facil que la de junio», dice Antón, que estudia tercero de Empresariales en la Universidad de A Coruña. «Hacen los exámenes más sencillos, además de que tienes menos pruebas que superar». Pero también reconoce el esfuerzo que supone estudiar durante el verano. «Para septiembre, la gente chapa menos, hay más suspensos, porque el tiempo no acompaña», añade. Y es que machacar los apuntes en pleno agosto, con los amigos en la playa o acostándose cuando abren las bibliotecas, ha hecho recapacitar a más de uno acerca de porqué no hincó los codos cuando debía. Como a Juan, que cursa tercero de Periodismo en Santiago. «Es horrible. El calor, perderme las barbacoas de verano, pero lo peor es no ver un biquini en dos meses». A lo que hay que unir el lleno total que registran las salas de estudio cuando los universitarios se dan cuenta de lo que se les viene encima. «Por eso prefiero estudiar en casa, me distraigo con la marea de gente», dice Daniel, que cursa segundo de Física en Santiago. Él también cree que los estudiantes sufren lo suyo en verano y por eso preparan menos la convocatoria de septiembre, aunque argumenta que existen más posibilidades de aprobar «porque los profesores se portan». Pero no todos se pierden el verano por vagos. La dificultad de algunas titulaciones obliga a los universitarios a planear el curso contando con la convocatoria de septiembre. «Yo la tomo como una más. Mi carrera es dificil, las asignaturas te las sacas entre junio, septiembre e, incluso, diciembre», dice Jose, matriculado en segundo y tercero de Industriales en Vigo.